La chica de mis sueños

Mi chica ideal

Para empezar debo decir que no busco nada más de lo que yo pueda ofrecer.
Lo primordial es que sea una chica cristiana, que compartamos la misma fe y doctrina, y la misma visión de ser Misioneros. Que busque una relación sería, ya que yo no tendría novia, si esa persona no pudiese convertirse en mi esposa. No pierdo el tiempo.
La prefiero virgen, sin duda, porque yo igualmente lo soy.
Que NO haya tenido muchos novios, pues yo prácticamente nunca he tenido novia.
Que no tenga ningún vicio. Que no le gusten los bares, discotecas o las fiestas que son desordenadas.

Valoro demasiado que sea una persona sabia, muy inteligente, porque sé que las personas inteligentes y sabias saben cómo adquirir cualquier otra virtud. Que estudie alguna carrera como: medicina, ingeniería (preferiblemente), o una carrera con la que pueda tener un futuro estable (con amplio mercado laboral). Siempre espero completa confianza, sinceridad; ya que sé que la comunicación puede ayudar a resolver cualquier problema. Yo soy muy directo, por eso la otra persona debe ser fuerte a algo que pueda ser muy impactante que salga de mí, que no se hiera fácilmente.
Espero que compartamos algunos gustos, y los que no compartamos que sea complementarios.
Necesita ser una persona muy comprensiva, tolerante; ya que yo soy muy complicado.
Busco una persona con quien pueda sentirme cómodo, libre y con quien pueda actuar y decir todo como yo lo siento y pienso. Que sea mi oasis en el desierto, mi conciencia en voz alta. Mi confidente y mejor amiga.
Me gustaría una persona que sea muy educada, elegante y refinada, que no sea nada vulgar, que sepa comportarse y socializar. Con principios y que practique valores. Que sepa de etiqueta y protocolo.
Que tenga amigos/as decentes y que aporte algo positivo a su vida. Que su familia no sea un obstáculo para lograr alguna relación. Preferiblemente que sea pobre como yo (jajajaja mismo nivel económico y social) Para evitar problemas.
Que sea casta y decente, que se dé a respetar. No me agradan las mujeres que se visten demasiado provocadoras y no me gusta lo “sexy”, que quieran atraer sexo o la mirada de otros hombres, ya que espero que nos guardemos hasta el matrimonio y no avergonzarme de que ella demuestre algo negativo con su forma de vestir. No tiene que probar nada a otros nombres o buscar aprobación y sentirse bella a través de otros, más que de mí.
Físicamente, me gustan altas, chelitas y que no tenga sobre peso o falta de peso (en su promedio recomendado) según su altura. Me gustan más las mujeres que no tienen un rostro redondo. El cabello castaño me gusta más, y prefiero que no tenga nada artificial (cabello teñido, planchado). Que no tenga tatuajes o perforaciones. Que cuide su salud, que haga algo de ejercicio.
Nunca aceptaría a alguien que se fije más solo en mi físico o lo material.

Un poco de lo primordial…

¿Qué buscar en una esposa?

La relación más importante que puede tener un hombre, aparte de su relación espiritual con Dios a través del Señor Jesucristo, es su relación con su esposa. En el proceso de búsqueda de una esposa, el principio más importante es buscar a una mujer con una fe personal en Jesucristo. El apóstol Pablo nos dice que “no nos unamos en yugo desigual” con los incrédulos (2 Corintios 6:14). A menos que un hombre y una mujer estén en completo acuerdo acerca de este punto tan crucial, no podrá llegar a ser un buen matrimonio.
Sin embargo, casarse con una novia creyente, no garantiza la plena experiencia de estar “unidos en yugo igual.” El hecho de que una mujer sea cristiana, no significa que necesariamente ella sea espiritualmente una buena pareja para ti. ¿Tiene ella las mismas metas espirituales que tú? ¿Tiene ella las mismas creencias doctrinales que tú? ¿Tiene ella la misma pasión por Dios que tú? La pregunta de qué cualidades buscar en una esposa en potencia es de crucial importancia. Muchos hombres se casan sólo por una atracción física o emocional, y eso puede ser la receta para el fracaso.

El Señor pidió de Israel, “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Amos 3:3). Esto es lo ideal, pero la realidad es que las parejas casadas no siempre están de acuerdo. Sin embargo, podemos coincidir o discrepar dentro de la estructura del orden de Dios. Por tanto, es importante adoptar una clara actitud mental acerca de nuestras expectativas y de la comunicación mutua acerca de esto, y esto debe darse antes y no después del matrimonio.

 

¿Cuáles son algunas cualidades piadosas que un hombre puede buscar en una esposa?

La Escritura nos da algunos principios que podemos usar para crear una imagen de una mujer con potencial para esposa. Primeramente, ella debe estar entregada a su propia relación espiritual con el Señor. El apóstol Pablo nos dice de la esposa, que ella debe estar sujeta a su esposo, tanto como al Señor (Efesios 5:22-24). Si una mujer no está sujeta al Señor, tampoco juzgará necesario estar sujeta a su esposo para su propio bienestar espiritual. No podemos llenar las expectativas de nadie más sin primeramente permitir al Señor llenarnos con Él Mismo. Una mujer con Dios como el centro de su vida, es una buena candidata para esposa.
El apóstol Pablo también nos da algunas cualidades características para una mujer, en sus instrucciones acerca de los requerimientos que debe tener un líder de la iglesia (1 Timoteo 3). Encontramos esas cualidades en 1 Timoteo 3:11 “Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.” En otras palabras, esta es una mujer que no es demasiado orgullosa, que sabe cuándo hablar y cuándo permanecer en silencio, y que es capaz de ocupar confiadamente su lugar junto a su esposo. Ella es una mujer cuya prioridad se enfoca en su relación con el Señor y su propio crecimiento espiritual.
Las responsabilidades del matrimonio son mayores para el esposo, porque en el orden del Señor, lo colocó a él como cabeza de su esposa y su familia. Este liderazgo es ilustrado por la relación entre Cristo y la iglesia (Efesios 5:25-33). Es una relación basada en el amor. Como Cristo amó a la iglesia y se entregó a Sí Mismo por ella, el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. Por lo tanto, la relación personal espiritual del hombre con el SEÑOR es de suprema importancia para el éxito en su matrimonio y su familia. La disposición a sacrificarse y la fortaleza para elegir ser un siervo para el beneficio de su matrimonio, son las marcas de un hombre espiritualmente maduro que honran a Dios. Es importante elegir sabiamente a una esposa, basándose en las cualidades bíblicas, pero de igual importancia es el crecimiento espiritual del hombre mismo y su sujeción a la voluntad de Dios en su vida. Un hombre con sus ojos puestos en Dios y que busca ser el hombre que Dios quiere que sea, estará capacitado para ayudar a su esposa a ser la mujer que Dios desea que ella sea, y tendrá la capacidad para construir el matrimonio en la unidad que Dios, él, y su esposa desean ser.

Elegir con quien vivirás el resto de la vida no es algo que se debe tomar muy a la ligera. Pues es una de las decisiones más importantes en la vida, y para vivir una buena vida.
Y la clave, siempre lo digo: ¡No pidas más de lo que puedas ofrecer!  Lo justo ante todo.
El siguiente es un cuadro simplificado de lo simbólico en lo que tomo importancia para fijarme en una chica, pero de igual forma lo que yo puedo ofrecer a una chica.

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