girl-325399_1280

¿Cómo lograr más disciplina y más voluntad?

¿Qué es la templanza?

DOMINIO PROPIO Virtud que permite el control de las pasiones, especialmente los apetitos sensuales (2 P. 1:4–8). El término “templanza” se usa para traducir el griego enkrateia, que significa ser dueño de sí mismo (Tit. 1:8; 2:2). El d. p. es fruto del Espíritu Santo en los creyentes (Gá. 5:23). Pablo predicó a Félix “acerca de la justicia, del d. p. y del juicio venidero”, lo cual espantó al gobernador romano (Hch. 24:25). La palabra “abstenerse” se relaciona con el d. p. Así, “todo aquel que lucha, de todo se abstiene” (1 Co. 9:25), especialmente “de los deseos carnales que batallan contra el alma” (1 P. 2:11). Hay que abstenerse “de toda especie de mal” (1 Ts. 5:22).
Las Escrituras alaban a los que pueden controlar su ira, porque “mejor es… el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad” (Pr. 16:32). Por lo cual se nos anima a no permitir que la ira dure demasiado tiempo (Ef. 4:26). Incluso hay que velar y no dejarse dominar por nada, aunque sean cosas legítimas (1 Co. 6:12). De igual manera, hay que ejercer d. p. en el uso de la lengua (Stg. 3:1–10).

girl-325399_1280

El fruto del Espíritu Santo es el producto de un proceso de crecimiento espiritual en la vida del verdadero cristiano. Si consideramos el contexto de esta lista del “fruto del Espíritu”, veremos la respuesta.

Gálatas 5:16-25
Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 18Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 19Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

En este pasaje, vemos un contraste entre la vida controlada por la carne, y la vida controlada por el Espíritu Santo.

Hay varios puntos importantes:

1. Note el versículo 25. 25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
Cuando Pablo habla de VIVIR por el Espíritu Santo, él está refiriéndose a la salvación. Lo que dice Pablo simplemente es que la salvación no fue lograda por el esfuerzo del pecador, sino por la obra del Espíritu Santo. No pudimos salvarnos a nosotros mismos, y Dios tuvo que regenerarnos espiritualmente, es decir, hacernos pasar de muerte espiritual a vida eterna. Para ser salvo, dependimos de la obra del Espíritu Santo.
Ahora, en la vida cristiana, tenemos que hacer exactamente lo mismo – depender del poder y de la obra del Espíritu Santo para crecer espiritualmente y ser más como Cristo. Vemos esta obra del Espíritu Santo también en 2 Corintios 3:18.

2 Corintios 3:18
18Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Es la obra del Espíritu Santo transformarnos de un nivel de gloria (madurez espiritual) a otro nivel de gloria (madurez espiritual). Es decir, es un proceso contínuo, pero depende de la obra y el poder del Espíritu del Señor.
Por lo tanto, si usted quiere llegar a tener dominio propio, es necesario depender del Espíritu Santo, y no del esfuerzo propio. Habiendo dicho esto, vuelva conmigo al versículo 16.

2. El versículo 16 – “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.”
La palabra “andad” viene de una palabra en griego que significa “seguir a uno como compañero”. (Gr. PERIPATEO) La idea de la palabra es “andar en dependencia de otro”. Esto implica el reconocimiento de nuestra dependencia total del Espíritu Santo, y la necesidad de poner en práctica todo lo que él nos muestre para desarrollar la madurez espiritual en carácter y conducta.
¿Cómo es que el Espíritu Santo nos muestra su voluntad? A través de la Palabra de Dios. Esto significa que tenemos que ser personas que pasan tiempo cada día en la Palabra de Dios. ¿Por qué?
a. Así aprendemos lo que Dios espera del cristiano en su carácter y conducta.
b. Somos recordados de nuestra propia debilidad y el poder de Dios.
c. La Palabra de Dios hace crecer nuestra fe. (Romanos 10:17)
d. Estamos conscientes de la necesidad de comunicarnos con Dios todos los días en oración, expresando nuestra necesidad de Él.

El versículo 16 dice que la única manera para no satisfacer los deseos de la carne es por andar en dependencia total del Espíritu Santo. No estamos hablando de sólo esperar la obra de Dios, sin hacer nada nosotros mismos, sino de cooperar con el Espíritu Santo en este proceso de crecimiento espiritual.

Por lo tanto, la obra es del Espíritu Santo; sólo Él lo puede producir en su vida. Sin embargo, usted tiene que cooperar con Él en este proceso también.

3. Note los versículos 19-21. “19Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto…”
Si usted no hace nada para cooperar con el Espíritu Santo, entonces, la carne va a dominar su vida naturalmente, y sus obras se manifestarán en su vida. Como puede ver, la lista no es en nada agradable a Dios.

4. Note los versículos 22-23. “22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
Si usted coopera con el Espíritu Santo, estas cualidades del mismo carácter de Cristo serán producidas en su vida cristiana.

5. Note el versículo 24. “24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”
Este versículo no quiere decir que no haya una lucha espiritual en la vida del cristiano. La lucha con la carne es real, y lo experimentamos todos los días. Sin embargo, la buena noticia es que no tengamos que ser dominados por la carne ahora. Su poder para dominarnos fue destruido en el momento de poner nuestra fe en Cristo como Salvador personal. Nos identificamos con Cristo en su muerte y en su resurrección. Morimos con él (al poder de la carne), y nos resucitamos con Él espiritualmente (a una nueva vida) con una nueva naturaleza y el poder del Espíritu Santo morando en nosotros para ganar la victoria espiritual.

He compartido todo esto para animarle, hermano mío. Usted puede experimentar el dominio propio como producto del Espíritu Santo en su vida si usted coopera con Él en Su obra de transformación.

Ahora, al punto, ¿verdad? ¿Cómo experimentar el dominio propio? Quiero darle algunas pautas en cuanto a esto.

(1) El dominio propio es sólo una de las manifestaciones del fruto del Espíritu Santo. En otras palabras, estas nueve cualidades espirituales son producidas en nosotros al mismo tiempo – es decir, el Espíritu no trabaja en una sola área de nuestras vidas, sino para producir todas las nueva manifestaciones como un proceso. Lo que quiero decir es esto – usted no va a experimentar dominio propio si no está experimentando también el crecimiento del amor, gozo, paz, etc., en su vida.

(2) En cuanto a la manifestación del dominio propio, hay que:
a. Identificar las áreas de su vida donde usted carece del dominio propio. Escríbalas en una hoja. Para algunas personas, es la falta de control en sus pasiones sexuales; para otra, los pensamientos; y otras, el control de su apetito para comida. Hay muchas áreas en las cuales podemos carecer del dominio propio. Identifique las áreas en su vida.
b. Estudie la Biblia para entender lo que ella dice respecto a las cosas en su lista. Identifique el problema, y escriba lo que la Biblia dice que usted tenga que hacer para sobrellevar esta debilidad específica.
c. Desarrolle su vida íntima con Dios, pasando tiempo leyendo y meditando en la Palabra de Dios. El Salmista promete grandes bendiciones y progreso espiritual en su vida por hacerlo.

Salmo 1:2-3
2Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
3Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.

Note que uno no puede prosperar hasta cumplir con el primer versículo del mismo Salmo.

Salmo 1:1
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Usted necesita separarse de las personas, los lugares, y las actividades que no agradan a Dios, y en este caso, que contribuyen a su lucha espiritual y hace difícil su victoria.

Por ejemplo: Si uno carece de dominio propio en el área de sus pensamientos (luchando con la fantasía, pensando en el sexo, etc.), entonces tiene que separarse de las personas, los lugares y las actividades que contribuyen al problema.

• No pasar por las tiendas que venden revistas pornográficas.
• No mirar programas en el televisor, el cine, o en DVD que contribuyen a sus pensamientos sexuales.
• No permitir que una tentación tenga tiempo para transformarse en un pecado.

¿Cómo? Cuando aparece la tentación (el pensamiento malo), uno no ha pecado todavía. Uno peca cuando da tiempo a la tentación para transformarse en pecado, en este caso, dando tiempo para meditar en el pensamiento malo. Lo que uno tiene que hacer es rechazar el pensamiento y ponerse a pensar inmediatamente en algo que agrada a Dios. Si uno lo hace, no ha pecado, y ha experimentado un poco del dominio propio. A través del tiempo, uno crece en dominio propio por seguir haciendo lo correcto. A través del tiempo, esta área de tentación no tiene el mismo poder sobre su vida que tuvo antes.

Esto es un ejemplo, solamente, pero le da la idea de lo que usted tiene que hacer en el área de su debilidad.

d. Confiese su pecado a Dios inmediatamente cuando cae en el área de su debilidad. Pídale perdón, y luego, Su ayuda para sobrellevarla en el futuro. Revise lo que pasó que resultó en un pecado en su vida, y prepare un plan para ganar la victoria sobre ello la próxima vez.

________________________________________
Lockward, Alfonso: Nuevo Diccionario De La Biblia. Miami: Editorial Unilit, 2003, S. 304

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s