¿En verdad todos los caminos conducen a Dios? ¿Si o No?

¿Todos los caminos conducen a Dios?

¿Es bíblico el universalismo / la salvación universal?

El Universalismo es la creencia de que todos seremos salvados. Hay mucha gente en la actualidad que sostiene la opinión de la “Salvación Universal” – la idea de que todos los hombres eventualmente terminarán en el cielo con el Señor. Tal vez la idea de que hombres y mujeres experimenten una vida de eterno tormento en el infierno, sea la causa por la que muchos rechazan la enseñanza de la Escritura sobre este punto. Para algunos es su exagerado énfasis en el amor y compasión de Cristo lo que los lleva a creer que Dios tendrá misericordia de toda alma viviente. Pero la Escritura enseña que algunos hombres pasarán una eternidad en el infierno, mientras que otros una eternidad en el paraíso con el Señor.

Antes que nada, la prueba de que los hombres no redimidos permanecerán para siempre en el infierno, es que las propias palabras de Jesús confirman que el tiempo que pasen los redimidos en el Cielo, será tan largo como el que pasen los no redimidos en el Infierno. Mateo 25:46 dice, “E irán éstos al castigo ETERNO, y los justos a la vida ETERNA.” (énfasis del escritor). Algunos creen que aquellos que estén en el infierno, eventualmente dejarán de existir, pero el Señor mismo confirma que permanecerán ahí para siempre. Este “fuego eterno” es también mencionado previamente en Mateo 25:41. En Marcos 9:44, Jesús habla acerca del infierno como “el fuego que nunca se apaga.” Jamás se apagará, porque arderá para siempre.

¿Cómo puede uno evitar este “fuego que nunca se apaga”? Mucha gente cree que todos los caminos conducen al Cielo, o consideran que Dios tiene tanto amor y misericordia que Él permitirá que toda la gente vaya al Cielo. Mientras que efectivamente, Dios es grande en amor y misericordia, fueron estas cualidades que le llevaron a enviar a Su Hijo Jesucristo al mundo y a morir en la cruz por nosotros. Jesucristo es la única puerta que conduce a una eternidad en el Cielo. Hechos 4:12 dice, “Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, que podamos ser salvos.” 1 Timoteo 2:5, “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” En Juan 14:6, Jesús dice, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que TODO AQUEL QUE EN ÉL CREE, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Si los hombres eligen rechazar al Hijo de Dios, entonces no llenarán los requisitos para su salvación (Juan 3:16,36).

Con versos como estos, queda claro que el Universalismo y la Salvación universal son una creencia anti-bíblica. El universalismo no concuerda con lo que enseña la Escritura. Mientras que mucha gente en la actualidad acusa a los cristianos de ser intolerantes y “exclusivistas”, es importante recordar que estas son palabras de Cristo Mismo. El cristianismo no desarrolló estas ideas de sí mismo; los cristianos simplemente aseguran lo que el Señor ya ha dicho. La gente elige rechazar el mensaje porque no quiere enfrentarse con su pecado, pero admiten que necesitan que el Señor los salve. Decir que aquellos que rechazan la provisión de Dios para la salvación a través de Su Hijo serán salvados, es tener en poco la santidad y justicia de Dios y negar la necesidad del sacrificio de Jesucristo a favor nuestro.

“Con tantas diferentes religiones ¿cómo puedo saber cuál es la correcta?”

hay duda de que el número de diferentes religiones en el mundo, presenta un desafío para saber cuál es la correcta. Primero, consideremos algunas opiniones sobre todo el tema y luego veamos cómo podemos abordar el tópico de manera en que realmente podamos llegar a una verdad y a la correcta conclusión acerca de Dios. El reto de diferentes respuestas para un tema en particular no es exclusivo del campo de la religión. Por ejemplo, tú puedes sentar a 100 estudiantes de matemáticas, darles a resolver un complejo problema y es casi seguro que muchos obtendrán la respuesta equivocada. Pero ¿significa esto que no exista la respuesta correcta? Para nada. Aquellos que obtienen una respuesta equivocada, simplemente necesitan que se les muestre su error y se les enseñen las técnicas necesarias para llegar al resultado final correcto.

El mundo también tiene gran variedad de sistemas políticos, bajo los que mucha gente vive, creyendo que su forma de gobierno es la correcta o la mejor manera de llevar a cabo el orden social. Sin embargo, aunque muchos de ellos hayan crecido bajo ciertos regímenes políticos y hayan sido fuertemente adoctrinados en las creencias de dichos sistemas, aún tienen la capacidad para reconocer las fallas de ciertas formas de gobierno. (p.ej. el fascismo) y ver que otros sistemas son ‘mejores’ (p. ej. la democracia). Ellos lo hacen al examinar los hechos y considerar las diferencias importantes. La capacidad para discernir se vuelve muy importante en el área de la religión y en todas las facetas de la vida, que es por lo que Tomás de Aquino, un hábil teólogo que vivió en los años 1200 d.C., remarcó una vez, “La tarea del filósofo es hacer distinciones.”

Hay muchas otras áreas de la vida en las que encontramos diferentes respuestas al planteamiento de un dilema en particular. Pero esto, por supuesto, nos conduce a la pregunta: “¿Cómo llegamos a la verdad acerca de Dios?” Llegamos a las deducciones apropiadas acerca de Dios, de la misma manera que lo hacemos acerca de cualquier otra cosa – usamos la metodología sistemática que está designada para separar la verdad del error mediante la aplicación de varias pruebas para encontrar la verdad, obteniendo como resultado final, un conjunto de conclusiones correctas. Tal enfoque sólo tiene sentido si se aplica de la manera en que es usado diariamente en otras disciplinas. ¿Puedes imaginarte los resultados finales a los que llegaría un científico, si entrara al laboratorio y comenzara a mezclar diferentes cosas a tontas y a locas sin razón alguna? ¿O si un médico comenzara a tratar a un paciente sólo con medicinas hechizas, en la esperanza de que le surtieran buen efecto? Ni el científico ni el médico optarían por tales métodos; en lugar de ello, utilizan métodos sistemáticos que son metódicos, lógicos, probatorios, y comprobables para producir el resultado final correcto.

Siendo éste el caso, ¿por qué pensar que la teología — el estudio de Dios – deba ser diferente? ¿Por qué creer que puede ser enfocado de una manera fortuita e indisciplinada y aún así llegar a conclusiones correctas? Pero, desafortunadamente, esta es la ruta que muchos toman y esta es una de las razones por las que existen tantas religiones. Dicho lo cual, regresemos ahora a la pregunta de cómo llegar a conclusiones verdaderas acerca de Dios. ¿Cuál método sistemático deberemos usar? Primero, necesitamos establecer un sistema para poner a prueba varias afirmaciones de la verdad, y luego necesitamos seguir una ruta crítica para llegar a una conclusión correcta. Un buen sistema para usar es el siguiente:

1. Consistencia lógica – esto prueba si un sistema de creencia que ha asegurado ser lógicamente coherente entre sí, y que no se contradice de ninguna manera, realmente lo es o no. Por ejemplo, la meta final del budismo es desprenderse uno mismo de todos los deseos. Sin embargo, uno debe tener el deseo de desprenderse de todos los deseos, lo cual es un principio contradictorio e ilógico.

2. Suficiencia empírica – esto simplemente plantea la pregunta: ¿existe evidencia que respalde el determinado sistema de creencia? (ya sea que la evidencia sea racional, etc.) Naturalmente, sólo es correcto querer comprobarlo cuando se trata de afirmaciones importantes, siendo realizado para que tales aserciones puedan ser verificadas. Un ejemplo de esto lo encontramos en el Mormonismo. Los mormones enseñan que Jesús vivió en Norte América y que las grandes ciudades existieron antes que la nación fuera colonizada. Sin embargo, no existe prueba arqueológica alguna o evidencia que apoye tal aseveración.

3. Relevancia existencial – esto establece si el sistema de creencia concuerda con la realidad como la conocemos, y si hace una significativa diferencia en la vida de aquel que se adhiere a él. Por ejemplo el Deísmo, asegura que Dios solo echó a girar al mundo dentro del universo y no interactúa o cuida para nada de aquellos que viven en él. ¿De qué manera impacta tal creencia a alguien en la vida cotidiana? Concretamente, no lo hace. [Nótese la manera en que el ‘cuidar’ debe ser tomado aquí – sólo porque algo no le importe a un individuo, no significa que sea falso.]

Cuando es aplicado al tópico de la religión, los resultados producidos por el sistema antes mencionado, ayudarán a llevarnos a una correcta perspectiva de Dios y responderá a los cuatro grandes cuestionamientos de la vida:,

1. Origen – ¿de dónde vinimos?
2. Ética – ¿cómo debemos vivir?
3. Significado – ¿cuál es el propósito de la vida?
4. Destino – ¿hacia dónde se dirige la humanidad?

Pero, ¿de qué manera práctica aplica uno este sistema en la búsqueda de Dios? Hay una variedad de formas para hacerlo, pero una de las mejores tácticas a emplear, es el método paso a paso de pregunta/respuesta. Reduciendo la lista de posibles preguntas en la búsqueda de la pregunta clave, uno encuentra las siguientes:

1. ¿Existe la verdad absoluta?
2. ¿Se mezclan la razón y la religión?
3. ¿Existe Dios?
4. ¿Puede Dios ser conocido?
5. ¿Jesús es Dios?
6. ¿Le importo a Dios?

En un artículo tan corto como este, es imposible profundizar lo suficiente en cualquiera de los puntos anteriores, pero puede hacerse un análisis superficial para mostrar cómo cada pregunta paso a paso invalida los sistemas de creencia y opiniones mundiales para que la verdad acerca de Dios pueda ser comprendida. Primero, necesitamos saber si existe la verdad absoluta. Si no existe, entonces realmente no podemos estar seguros de nada (ya sea algo espiritual o no) y terminamos ya sea como agnósticos, desconociendo si tú puedes conocer realmente algo, o como pluralistas, aceptando cada postura porque verdaderamente no estamos seguros de cuál, si es que la hay, sea la correcta.

La verdad absoluta suele definirse como la conformidad existente entre lo que se expresa y la situación real de algo o el concepto real que se tiene acerca de un tema. Algunos dicen que no hay tal cosa como la verdad absoluta, pero el tomar esa postura resulta contraproducente. Por ejemplo, el relativista dice: “Toda verdad es relativa,” entonces nadie debe preguntar: ¿es esta declaración absolutamente verdadera? Si lo es, entonces la verdad absoluta existe; si no, ¿por qué considerarla entonces? El postmodernismo afirma que no hay verdad, sin embargo afirma al menos una verdad absoluta: el postmodernismo es la verdad. Podemos ver como todos ellos traicionan su propia postura. Al final, la verdad absoluta se vuelve innegable.

Más aún – y es importante entender esto – la verdad absoluta es rígida por naturaleza y excluye a sus opuestos. Dos más dos es igual a cuatro y solo cuatro, sin ninguna otra posible respuesta. Este punto se vuelve crítico al comparar los diferentes sistemas de creencias y opiniones mundiales. Si un sistema de creencias tiene componentes que están comprobados como verdaderos, entonces cualquier sistema de creencia que compita con afirmaciones contrarias debe ser falso. También debemos tener en mente que la verdad absoluta no es impactada por la sinceridad y el deseo. Sin importar cuán sinceramente alguien adopte una mentira, aún así sigue siendo una mentira. Y ningún deseo en el mundo puede hacer algo verdadero de algo falso. Alguien puede revelar en la adoración de una deidad que ellos pueden llamar ‘la diosa del pétalo de rosa’ y creer sinceramente que tal ser existe, pero cuando la existencia de esa deidad es investigada y probada como falsa, sería tonto continuar adorando tal cosa. Tan duro como pueda sonar, una de las definiciones de ‘loco’ es perder el contacto con la realidad. Y la realidad es que la ‘diosa del pétalo de rosa’ no existe.

La conclusión a alcanzar de la pregunta uno es que la verdad absoluta sí existe. Siendo este el caso, resulta que el agnosticismo (la forma que dice que tú no sabes la verdad), el postmodernismo, el relativismo, y el escepticismo todas ellas sostienen falsas posturas.

Esto nos lleva a la siguiente pregunta de si la razón/lógica puede ser usada en asuntos de religión. Algunos dicen que esto es imposible, pero la pregunta es – ¿por qué no? La verdad es que, la lógica es vital cuando examinamos las declaraciones espirituales porque te ayuda a entender por qué algunas afirmaciones deben ser excluidas y otras aceptadas. La lógica es absolutamente crítica para desmantelar el pluralismo (el cual dice que toda verdad declarada, aún aquellas que se oponen entre sí, son iguales y válidas).

Por ejemplo, el Islam y el Judaísmo aseguran que Jesús no es Dios, mientras que el Cristianismo asegura que Él sí lo es. Una de las leyes centrales de la lógica es la ley de la no contradicción, la cual dice que algo no puede ser ambas cosas “A” y “No A” al mismo tiempo y en el mismo sentido. Así que aplicando esta ley a las declaraciones del Judaísmo, el Islam y el Cristianismo significa que una está bien y las otras dos están equivocadas. Jesús no puede ser al mismo tiempo Dios y no Dios. Utilizada apropiadamente, la lógica es una potente arma en contra del pluralismo, porque demuestra claramente que las verdades contrarias no pueden ser ambas verdad. Este entendimiento derriba toda la mentalidad de “es la verdad para ti pero no para mí.” Por ejemplo, Jesús no puede ser Dios para una persona y no Dios para otra – O Él es Dios o no lo es, punto.

La lógica también disipa toda la analogía del “todos los caminos llevan a la cima de la montaña” usada por los pluralistas. La lógica muestra que cada sistema de creencia tiene su propio conjunto de señales que apuntan a sitios radicalmente diferentes. En vez de la analogía de la “montaña,” la lógica muestra que la ilustración apropiada sobre la búsqueda de la verdad espiritual se parece más a un laberinto – un camino encuentra su ruta hasta la verdad, mientras que todos los demás llegan a callejones sin salida. Todas las creencias pueden tener superficialmente algunas similitudes, pero difieren grandemente en el corazón de sus doctrinas. Como escribe el poeta Steve Turner en una parte de su poema titulado “Credo”:

“Creemos que todas las religiones son básicamente lo mismo,
Todas ellas creen en el amor y la bondad.
Sólo difieren en asuntos de creación, pecado, cielo, infierno, Dios y salvación.”

La conclusión es que tú puedes usar la razón y la lógica en asuntos de religión. Que siendo el caso, el pluralismo (la creencia de que toda verdad declarada, es igualmente verdadera y válida), es descartado, porque es ilógico y contradictorio creer que dos afirmaciones de verdades diametralmente opuestas, puedan ser ambas válidas.

En seguida viene la gran pregunta: ¿Existe Dios o no? Si no, entonces terminas como un ateísta y un naturalista (alguien que no adopta nada sobrenatural o más allá del mundo físico y el universo.) Mientras que han sido escrito volúmenes y se han propagado debates a través de la historia sobre esta pregunta, en realidad no es difícil de responder. Para concederle la atención apropiada, debes primeramente hacer la pregunta: ¿Por qué tenemos algo en vez de nada? En otras palabras, ¿cómo tú y todo lo que te rodea llegaron aquí? Jonathan Edwards, uno de los grandes predicadores del Gran Avivamiento, expone la respuesta de esta manera:

Algo existe.
Tú no tienes algo de la nada.
Por lo tanto, existe un Ser necesario y eterno.

No puedes negar que existes porque tienes que existir para negar tu propia existencia (lo cual es contradictorio), así que la primer premisa anterior es verdad. Nadie cree que tú puedas tener algo de la nada (por ej. que ‘nada’ produjo el universo), así que la segunda premisa es verdad. Por lo tanto, la tercera premisa debe ser verdad – debe existir un Ser eterno responsable de todo.

Esta es una posición que ningún ateísta racional niega; ellos sólo aseguran que el universo es ese ser eterno. Sin embargo, el problema con esta declaración es que toda la evidencia científica señala a la conclusión de que el universo tuvo un principio (el ‘big bang’). Y que todo lo que tiene un principio, debe tener una causa; por lo tanto el universo tuvo una causa y no es eterno. Ahora, siendo que las únicas dos fuentes de la eternidad son: un universo eterno (lo cual ha sido probado que no es verdad) y un Creador eterno; la única conclusión lógica a la que se llega es que Dios existe. Y nótese que el responder afirmativamente a la pregunta sobre la existencia de Dios, descarta el ateísmo como un sistema de creencia válido.

Ahora, esta conclusión no dice nada acerca de qué clase de Dios existe, pero es lo suficientemente asombrosa, porque sí hace algo dramático – descarta todas las religiones panteístas. Todas las posturas panteístas mundiales dicen que el universo es Dios y es eterno. Y esta aseveración es falsa. Así que aunque suene despectivo, realmente es verdad, que las creencias tales como el Hinduismo, el Budismo, el Jainismo son todas descartadas como sistemas de creencia válidos.

Más aún, aprendemos algunas cosas interesantes acerca de este Dios quien creó el universo. Aprendemos que Él es:
• Sobrenatural en naturaleza (porque Él existe aparte de Su creación)
• Increíblemente poderoso (habiendo creado todo lo que se conoce)
• Eterno (auto-existente puesto que Él existe aparte del tiempo y el espacio)
• Omnipresente (Él creó el espacio y no está limitado por él)
• Infinito e inmutable (Él creó el tiempo)
• Inmaterial (porque Él trasciende el espacio y lo físico)
• Personal (lo impersonal no puede crear una personalidad)
• Necesario (porque todas las cosas dependen de Él)
• Infinito y único (porque no puedes tener dos infinitos)
• Diverso y sin embargo tiene unidad (como naturaleza demuestra diversidad)
• Omnisciente (sumamente, para haber creado todas las cosas)
• Determinante (porque deliberadamente creó todas las cosas)
• Moral (ninguna ley moral como la que tiene el mundo, puede obtenerse sin un dador)
• Cuidadoso (o no hubiera dado ninguna ley moral)

Este Ser exhibe características muy similares al Dios del Judaísmo, Islamismo, y Cristianismo, las cuales curiosamente, son las únicas creencias centrales que permanecen en pie, una vez que el ateísmo y el panteísmo han sido eliminadas. Nótese también que una de las grandes preguntas de la vida (los orígenes) ha sido respondida: ya sabemos de dónde vinimos.

Esto entonces, nos lleva a la siguiente pregunta: ¿podemos conocer a Dios? En este punto, necesitamos que la religión sea reemplazada por algo más importante – la necesidad de revelación. Si la humanidad debe conocer bien a este Dios, depende de Dios revelarse a Sí Mismo a Su creación. El Judaísmo, Islamismo, y el Cristianismo todas aseguran tener un libro que es la revelación de Dios al hombre, pero la pregunta es: ¿cuál (si es que alguna) es realmente verdadera?

Poniendo de lado las pequeñas diferencias, las dos áreas centrales en disputa son (1) el Nuevo Testamento de la Biblia (2) la persona de Jesucristo. El Islam y el Judaísmo aseguran ambos que el Nuevo Testamento de la Biblia es falso en lo que asegura, y ambos niegan que Jesús es Dios encarnado, mientras que el Cristianismo afirma que ambas cosas son verdad.

Nuevamente, el espacio nos impide una defensa exhaustiva del Nuevo Testamento y la identidad de Cristo, pero estos son algunos puntos para meditar. No es una vana jactancia el decir que no hay fe en el planeta que pueda igualarse a las montañas de evidencia que existen para el Cristianismo. Desde el voluminoso número de antiguos manuscritos (5,000+), hasta los documentos históricos que datan de fechas tempranas y que fueron escritos durante la época en que vivieron los testigos oculares (algunos de sólo 15 años después de la muerte de Cristo), a la multiplicidad de relatos que fueron registrados (nueve autores en 27 libros del Nuevo Testamento), a la evidencia arqueológica que ha sido encontrada – ninguna de las cuales jamás ha contradicho una sola de las afirmaciones que ha hecho el Nuevo Testamento – hasta el hecho de que los apóstoles llegaron hasta su muerte asegurando haber visto actuar a Jesús, y que Él regresó de la muerte; el Cristianismo expone los hechos en términos de proporcionar la evidencia y la prueba que respaldan sus afirmaciones. La autenticidad histórica del Nuevo Testamento – la afirmación que transmite un relato real de los eventos reales, tal como ocurrieron – es la única conclusión correcta a que se llega una vez que todas las evidencias han sido examinadas.

Tratándose de Jesús, uno encuentra algo muy curioso acerca de Él – Él aseguró ser Dios encarnado. En las propias palabras de Jesús (p.ej. “Antes que Abraham fuese, YO SOY”), Sus hechos ( p. ej. perdonando pecados, aceptando nueve veces la adoración), Su vida milagrosa y sin pecado (la cual el usó para probar que Su verdad se sostenía sobre las afirmaciones contrarias), y Su resurrección. Todo esto respalda su afirmación de ser Dios. Los escritores del Nuevo Testamento también afirman este hecho una y otra vez en sus escritos.

Ahora, aquí hay algo a considerar –si Jesús es Dios, entonces lo que Él dijo debe ser verdad. Y si Jesús dijo que la Biblia es inerrante y verdadera en todo lo que dice (lo cual Él hizo), esta debe ser la razón por la que la Biblia es verdadera en lo que proclama. Y como ya aprendimos, dos verdades que compiten asegurando cada una ser verdadera, no pueden estar ambas en lo correcto. Así que cualquier cosa en el Corán islámico o escritos del Judaísmo que contradicen la Biblia no pueden ser la verdad. De hecho, tanto el Islam como el Judaísmo se derrumban al decir ambas que Jesús no es Dios encarnado, pero la evidencia dice lo contrario. Y porque podemos realmente conocer a Dios (porque Él se ha revelado a Sí Mismo al hombre, tanto en Su Palabra escrita como en Cristo), todas las formas de agnosticismo son refutadas. Por último otra gran pregunta de la vida es respondida – la de la ética – porque la Biblia contiene claras instrucciones sobre cómo debe vivir la humanidad.

Finalmente, esta misma Biblia, proclama que Dios se preocupa profundamente por la humanidad y desea que todos lo conozcan íntimamente. De hecho, le importa tanto, que Él se hizo hombre para mostrarle a Su creación exactamente cómo es Dios. Hay muchos hombres que han anhelado ser Dios, pero solo existe un Dios que anheló ser hombre, para poder salvar a aquellos que Él ama profundamente, de una eterna separación de Él. Noten también que esta conclusión (y el punto en que Dios se hace un hombre en Cristo), refuta el Deísmo, el cual dice que Dios no está interesado en los asuntos de la humanidad.

Al final, vemos que la verdad última acerca de Dios puede ser encontrada y el laberinto de la postura mundial exitosamente navegado, cuando uno se adhiere a un sistema para probar las diferentes afirmaciones de la verdad y sistemáticamente trabajar a través de un método de eliminación de las falsedades, para que solo la verdad permanezca en pie. Usando las pruebas de la consistencia lógica, suficiencia empírica, y relevancia existencial aunados al cuestionamiento de las preguntas correctas, produce verdaderas y razonables conclusiones acerca de la religión y Dios. Al final, todos deben concordar en que la única razón para creer algo, es porque es verdadero – nada más. Pero tristemente, la creencia verdadera es una cuestión de la voluntad y sin importar la cantidad de evidencia lógica que sea presentada, algunos aún elegirán negar al Dios que está ahí.

“¿Cuál es para mí la religión verdadera?”

Los restaurantes de comida rápida nos tientan, al permitirnos ordenar nuestra comida exactamente como queremos. Algunas cafeterías alardean acerca de cientos de sabores diferentes y variaciones de café. Aún cuando compramos casas y carros, podemos buscar uno con todas las opciones y características deseadas. Ya no vivimos en un mundo de chocolate, vainilla y frutilla. ¡La selección es el rey! Usted puede encontrar casi todo lo que quiera de acuerdo con sus propios gustos y necesidades personales.

Así que, ¿qué le parece una religión que sea justo para usted? ¿Qué le parece una religión libre de culpa, que no haga demandas, y que no esté cargada de un montón de reglas molestas de lo que uno debe o no debe hacer? Está ahí, justo como lo he descrito, pero ¿es la religión algo para ser escogido como un sabor favorito de helado?

Hay un montón de voces compitiendo por nuestra atención, entonces ¿por qué uno debería considerar a Jesús superior a, digamos, Mahoma, Confucio, Buda, Charles Taze Russell, o Joseph Smith? Después de todo, ¿no conducen todos los caminos al cielo? ¿No son todas las religiones básicamente iguales? La verdad es que no todas las religiones conducen al cielo, así como no todos los caminos conducen a Roma.

Sólo Jesús habla con la autoridad de Dios, porque sólo Jesús venció la muerte. Mahoma, Confucio, y los otros, se desmoronan en sus tumbas hasta hoy mismo, pero Jesús, por Su propio poder, abandonó la tumba tres días después de morir sobre una cruel cruz romana. Cualquiera que tenga el poder sobre la muerte, merece su atención. Cualquiera que tenga el poder sobre la muerte merece ser escuchado.

La evidencia que acredita la resurrección de Jesús es arrolladora. Primero, ¡Hubo sobre quinientos testigos oculares del Cristo resucitado! Eso es un montón de testigos oculares. Quinientas voces no pueden ser ignoradas. ¡También está el asunto de la tumba vacía; los enemigos de Jesús fácilmente pudieron haber detenido todo lo que se hablaba acerca de la resurrección al presentar su cuerpo muerto y descompuesto, pero no hubo un cuerpo para presentar! ¡La tumba estaba vacía! ¿Pudieron los discípulos haber robado su cuerpo? Difícilmente. Para prevenir tal eventualidad, la tumba de Jesús había estado fuertemente resguardada por soldados armados. Considerando que sus seguidores más cercanos por temor habían huido en Su arresto y crucifixión, es muy poco probable que este pobre conjunto de pescadores atemorizados se hubiera enfrentado mano a mano a entrenados soldados profesionales. ¡El hecho simple es que la resurrección de Jesús no puede dar explicación!

Nuevamente, cualquiera que tiene poder sobre la muerte, merece ser escuchado. Jesús probó Su poder sobre la muerte, por tanto, necesitamos escuchar lo que dice. Jesús afirma ser el único camino hacia la salvación (Juan 14:6). El no es un camino; El no es uno de muchos caminos. Jesús es el camino.

Y este mismo Jesús dice, “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28) Este es un mundo fatigoso y la vida es difícil. La mayoría de nosotros estamos bastante sufridos, heridos, y deteriorados. ¿Está de acuerdo? Así que, ¿qué es lo que quiere? ¿Un restablecimiento o una mera religión? ¿Un Salvador viviente o uno de muchos “profetas” muertos? ¿Una relación significativa o rituales vacíos? Jesús no es una elección – ¡Él es la elección!

Si usted está buscando perdón, Jesús es la verdadera “religión” (Hechos 10:43). Jesús es la verdadera religión si usted está buscando una relación significativa con Dios (Juan 10:10). Jesús es la “religión” verdadera si usted está buscando un hogar eterno en el Cielo (Juan 3:16). Ponga su fe en Jesucristo como su Salvador. ¡No lo lamentará! Confíe en Él para el perdón de sus pecados. ¡No quedará decepcionado!

Si usted desea tener una “relación verdadera” con Dios, aquí está una oración modelo. Recuerde, hacer esta oración o cualquier otra, no lo va a salvar. Es solamente el confiar en Cristo lo que le puede librar del pecado. Esta oración es simplemente una manera de expresar a Dios su fe en Él, y agradecerle por proveerle la salvación. “¡Dios, sé que he pecado contra ti y merezco castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, de manera que a través de la fe en Él yo pueda ser perdonado. Me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para la salvación. ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y perdón – el don de la vida eterna! En el Nombre de Jesús, ¡Amén!”

“¿Por qué hay tantas religiones? ¿Todas las religiones conducen a Dios?”

La existencia de tantas religiones y la creencia de que todas las religiones indudablemente conducen a Dios, confunde a muchos que realmente están buscando la verdad acerca de Dios, dando como resultado que la gente alce sus manos en frustración ante el reto de conocer con certeza la verdad absoluta sobre esta materia. O terminan adoptando la aseveración universalista de que todas las religiones conducen a Dios. Desde luego, los escépticos también señalan la existencia de tantas religiones, como una prueba de que o tú no puedes conocer a Dios, o simplemente Dios no existe.

Romanos 1:19-21 contiene la explicación bíblica por la que hay tantas religiones: “Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de Él – Su eterno poder y deidad – se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.” El significado de estas Escrituras es claro. La verdad de Dios es vista y conocida por cada ser humano, porque Dios lo ha hecho así. Pero en vez de aceptar la verdad acerca de Dios y someterse a ella, la mayoría de los seres humanos la rechazan, y en cambio buscan su propia manera de entender a Dios. Pero esto no conduce a la iluminación respecto a Dios, sino a la futilidad del pensamiento. Aquí es donde encontramos las bases de la razón para “tantas religiones.”

Mucha gente no quiere creer en un Dios que demanda rectitud y moralidad, así que se inventan un dios que no haga tales requerimientos. Mucha gente no quiere creer en un Dios que declara que es imposible que la gente gane su propio camino al cielo por medio de sus buenas obras; así que ellos inventan a un dios que acepta a la gente en el cielo si es que han llevado a cabo ciertos pasos, seguido ciertas reglas, y/o obedecido ciertas leyes, al menos hasta donde pueden. Mucha gente no quiere relacionarse con un Dios que es soberano y omnipotente; así que imaginan un dios que sea más bien una fuerza mística, que un Dios personal y gobernante soberano del universo.

La existencia de tantas religiones no es un argumento contra la existencia de Dios o un argumento en el que la verdad acerca de Dios no sea clara. Más bien, la existencia de tantas religiones es la demostración del rechazo de la humanidad del Único y verdadero Dios y su reemplazo por dioses que sean más de su agrado. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.”

¿Todas las religiones conducen a Dios? Ciertamente, no. A excepción de una, todas conducen a Su juicio, y solo una conduce a Su perdón y la vida eterna – el Cristianismo. Sin importar la religión a la que uno se adhiera, todos enfrentaremos a Dios después de la muerte (Hebreos 9:27). En este sentido, todas las religiones conducen a Dios, pero solo una religión resultará en la aceptación de Dios, porque sólo mediante Su divino plan de salvación, a través de la fe en Jesucristo, puede alguien acercarse a Él con confianza. La decisión de abrazar la verdad acerca de Dios es muy importante por una simple razón; la eternidad es un tiempo terriblemente largo para darse el lujo de equivocarse. Esto es por lo que es tan crítico tener la mentalidad correcta acerca de Dios.

“¿Deben los cristianos ser tolerantes con las creencias religiosas de otras personas?”

En nuestra era de “tolerancia”, el relativismo moral es visto como la virtud suprema. Cada filosofía, idea y sistema de fe tiene igual mérito, dicen los relativistas y es merecedor de igual respeto. Aquellos a favor de un sistema de fe sobre otro – o peor aún – que afirman un conocimiento absoluto de la verdad, son considerados como incultos, de estrecha mentalidad, o aún como prejuiciosos o intolerantes.

Desde luego, las diferentes religiones se consideran poseedoras de la verdad, y el relativista está incapacitado para reconciliar lógicamente las contradicciones radicales. Por ejemplo, la Biblia declara que “… está establecido para los hombres que mueran una sola vez…” (Hebreos 9:27), mientras que las religiones orientales enseñan la reencarnación. Así que, ¿sólo morimos una vez, o muchas veces? Ambas enseñanzas no pueden ser la verdad. El relativista esencialmente redefine la verdad a fin de crear un mundo paradójico donde las múltiples y contradictorias “verdades” puedan coexistir.

Jesús dijo, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6). Un cristiano ha aceptado la Verdad, no solo como un concepto, sino como una Persona. Este conocimiento de la Verdad, separa a los cristianos de los actualmente auto calificados como “de mentalidad abierta.”

El cristiano ha reconocido públicamente que Jesús resucitó de entre los muertos (Romanos 10:9-10). Si él realmente cree en la resurrección, ¿cómo puede ser “de mentalidad abierta” respecto a la aseveración de los incrédulos de que Jesús nunca resucitó? Para un cristiano, el negar la clara enseñanza de la Palabra de Dios, lo convertiría en un traidor a Dios.

Debemos notar que hasta aquí, hemos citado los fundamentos de la fe en nuestros ejemplos. Algunas cosas (como la resurrección corporal de Cristo) no están sujetas a negociación. Otras cosas si pueden estar abiertas al debate; tales como, quién escribió el libro de Hebreos, la naturaleza del “aguijón en la carne” de Pablo, y el número de ángeles que pueden caber en la cabeza de un alfiler. Debemos evitar involucrarnos en discusiones sobre asuntos secundarios (2 Timoteo 2:23; Tito 3:9).

Aún cuando se discuta o se dialogue sobre doctrinas prominentes, un cristiano debe ejercitar el dominio propio y mostrarse respetuoso. Una cosa es el no estar de acuerdo con una postura; y otra muy diferente el menospreciar a una persona. Debemos mantenernos firmes en la Verdad, y al mismo tiempo mostrar compasión hacia aquellos que la ponen en duda. Como Jesús, debemos estar llenos de gracia y de verdad ambas (Juan 1:14).

Pedro nos muestra un buen balance entre tener la respuesta y tener humildad. “…estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.” (1 Pedro 3:15).


“¿Es Jesús el único camino al Cielo?”

Respuesta: A menudo escuchamos estas respuestas de la gente: “Básicamente soy una buena persona, tanto que iré al cielo.” “Bueno, hago algunas cosas malas, pero hago más cosas buenas, así que iré al cielo.” “Dios no va a enviarme al infierno solamente porque no vivo pegado a la Biblia. ¡Los tiempos han cambiado!” “Solamente la gente verdaderamente mala, como los que abusan sexualmente de niños, y los asesinos van al infierno.”

Todos estos son conceptos comunes entre la mayoría de la gente, pero la verdad es que todos estos son mentiras. Satanás, el gobernador del mundo, fabrica estos pensamientos en nuestras cabezas. Él, y cualquiera que sigue sus caminos, es un enemigo de Dios (1 Pedro 5:8). Satanás siempre se disfraza de bueno (2 Corintios 11:14), pero él tiene control sobre todas las mentes que no pertenecen a Dios. “Satanás, el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4).

Es una mentira creer que Dios no tiene cuidado de los pecados pequeños, y que el infierno está reservado sólo para la “gente mala.” Todo pecado nos aparta de Dios, aún una “pequeña mentirita blanquita.” Todos hemos pecado, y ninguno es lo suficientemente bueno como para ir al cielo por sí mismo (Romanos 3:23). Entrar al cielo no se basa en que lo bueno pesa sobre lo malo; todos vamos a perder si ese es el caso. “Y si son salvos por el favor de Dios, entonces no es por sus buenas obras. En ese caso, el maravilloso favor de Dios no sería lo que es en realidad – gratuito e inmerecido” (Romanos 11:6). No podemos hacer nada bueno para ganar nuestro camino al cielo (Tito 3:5).

“Entrad al reino de Dios por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella” (Mateo 7:13). Aún si cada uno vive una vida de pecado, y confiar en Dios no es popular, Dios no va a disculparlo. “Solía vivir justamente como el resto del mundo, lleno de pecado, obedeciendo a Satanás, el príncipe de la potestad del aire. El es el espíritu que ahora obra en los corazones de aquellos que rehúsan obedecer a Dios” (Efesios 2:2).

Cuando Dios creó el mundo, era perfecto. Todo era bueno. Entonces creó a Adán y Eva, y les dio libre albedrío, de manera que pudieran escoger seguir y obedecer a Dios o no. Pero Adán y Eva, los primeros seres que Dios creó, fueron tentados por Satanás para desobedecer a Dios, y pecaron. Esto los separó (y a todo el que vino después de ellos, incluyéndonos a nosotros) de estar en capacidad de tener una relación cercana con Dios. Él es perfecto y no puede estar entre el pecado. Como pecadores, no podríamos hacerlo por nosotros mismos. De manera que, Dios hizo un camino para que pudiéramos estar unidos con Él en el cielo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23). Jesús nació para enseñarnos el camino, para morir por nuestros pecados, y de esta manera poder ser liberados. Tres días después de Su muerte, Jesús se levantó de la tumba (Romanos 4:25), probando Su victoria sobre la muerte. Él llenó el vacío entre Dios y el hombre, a fin de que podamos tener una relación personal con Él si solamente creemos.

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado” (Juan 17:3). La mayoría de la gente cree en Dios, aún Satanás cree. Pero para recibir la salvación, debemos volvernos a Dios, formar una relación personal, apartarnos de nuestros pecados y seguirle. Debemos confiar en Jesús con todo lo que tenemos y todo lo que hacemos. “Se ha manifestado la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para que quite nuestros pecados. Y todos podemos ser salvos de esta manera, sin importar quienes somos o qué hayamos hecho” (Romanos 3:22). La Biblia enseña que no hay otro camino para la salvación sino a través de Cristo. En Juan 14:6 Jesús dice, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Jesús es el único camino de salvación porque es el único que puede pagar nuestra penalidad por el pecado (Romanos 6:23). Ninguna otra religión enseña la gravedad o seriedad del pecado y sus consecuencias. Ninguna otra religión ofrece el pago infinito del pecado que solamente Jesucristo puede proveer. Ningún otro “fundador religioso” fue Dios que se hizo hombre (Juan 1:1,14) – la única manera en que una deuda infinita pudo ser pagada. Jesús tenía que ser Dios, a fin de que pudiera pagar nuestra deuda. Jesús tenía que ser hombre para que pudiera morir. ¡La salvación está disponible solamente a través de la fe en Jesucristo! “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

“¿Cuál es el plan de Salvación?”

Respuesta: ¿Está hambriento? No físicamente hambriento, ¿pero tiene usted un deseo de algo más en la vida? ¿Hay algo profundo en su interior, que parece nunca estar satisfecho? Si es así, ¡Jesús es el camino! Jesús dijo, “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35).

¿Está usted confundido? ¿Nunca puede encontrar un sendero o propósito en la vida? ¿Parece como que alguien ha apagado las luces y usted no puede encontrar el interruptor? Si es así, ¡Jesús es el camino! Jesús proclamó, “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12).

¿Alguna vez ha sentido, como que le ha cerrado la puerta de la vida? ¿Ha intentado abrir muchas puertas, solamente para encontrar que detrás de ellas todo está vacío y sin sentido? ¿Está buscando una entrada a una vida plena? Si es así, ¡Jesús es el camino! Jesús declaró, “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Juan 10:9).

¿Lo defrauda otra gente siempre? ¿Sus relaciones han sido superficiales y vacías? ¿Parece como que todos están tratando de sacar provecho de usted? Si es así, ¡Jesús es el camino! Jesús dijo, “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas…yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen” (Juan 10:11,14).

¿Se ha preguntado qué sucede después de la vida? ¿Está cansado de vivir su vida por las cosas que solamente corrompen y corroen? ¿Alguna vez duda de que la vida tenga algún significado? ¿Quiere usted vivir después de que muera? Si es así, ¡Jesús es el camino! Jesús declaró, “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente” (Juan 11:25-26).

¿Quién es el camino’ ¿Quién es la verdad? ¿Quién es la vida? Jesús contestó, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

El hambre que usted siente, es un hambre espiritual, y solamente puede ser saciada por Jesús. Jesús es el único que puede disipar la oscuridad. Jesús es la puerta a una vida satisfactoria. Jesús es el amigo y el pastor que usted ha buscado. Jesús es la vida – en este mundo y en el próximo. ¡Jesús es el camino de la salvación!

La razón por la que se siente hambriento, la razón por la que parece estar perdido en la oscuridad, la razón por la que no puede encontrar significado en la vida, es que usted está separado de Dios. La Biblia nos dice que todos hemos pecado, y por tanto estamos separados de Dios (Eclesiastés 7:20; Romanos 3:23). El vacío que siente en su corazón es por la ausencia de Dios en su vida. Fuimos creados para tener una relación con Dios. A causa de nuestro pecado, estamos separados de esa relación. Aún peor, nuestro pecado puede causar que estemos separados de Dios por toda la eternidad – en esta vida y en la que viene (Romanos 6:23; Juan 3:36).

¿Cómo puede ser resuelto este problema? ¡Jesús es el camino! Jesús, por nosotros, fue hecho pecado (2 Corintios 5:21). Jesús murió en nuestro lugar (Romanos 5:8), tomando el castigo que merecíamos. Tres días después, Jesús resucitó, demostrando Su victoria sobre el pecado y la muerte (Romanos 6:4-5). ¿Por qué lo hizo? Dios mismo contestó esa pregunta, “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Jesús murió a fin de que nosotros pudiéramos vivir. Si ponemos nuestra fe en Jesús, confiando en Su muerte como el pago por nuestros pecados, entonces todos nuestros pecados son perdonados y lavados. Y así nuestra hambre espiritual será satisfecha. Las luces se encenderán. Tendremos acceso a una vida plena. Conoceremos a nuestro mejor amigo y buen pastor. Sabremos que tendremos vida después de morir – ¡una vida resucitada con Jesús en el cielo por la eternidad!

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

¿Ha hecho usted una decisión por Cristo, por lo que ha leído aquí? Si es así, por favor haga click aquí: “¡He aceptado a Cristo hoy!”

Yo soy testigo de Jehová, ¿por qué debería considerar convertirme en cristiano?
Yo soy mormón, ¿por qué yo debería considerar convertirme en cristiano?
Soy hindú, ¿por qué debería considerar convertirme en cristiano?
¿Qué es el Islam y en que creen los musulmanes?
¿Qué es el Judaísmo y en que creen los judíos?
¿Qué es el agnosticismo?
¿Qué es el ateísmo?

Respuesta a sus dudas: Click aquí

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s