¿Cómo Evangelizar, qué es Evangelizar y por qué Evangelizar?

¿Cómo Evangelizar, qué es Evangelizar y por qué Evangelizar?

El Evangelio.

4

La buena noticia del Evangelio to euaggelion
La proclamación kerussein
El testimonio marturew


La evangelización.

Lo que no es la Evangelización:

Llenar bancos.
Barajada de ovejas.
Incursión esporádica realizada por alguna celebridad importante.
Una cuestión de apasionados y repetidos llamamientos a buscar decisiones.
Solamente una actividad propia de los ministros, ni tampoco un asunto de predicación, como muchas veces pensamos.
Ni solo proclamación ni solo presencia.
No es individualista.
No es ningún extra opcional para quienes disfrutan este tipo de cosas.

Mucho de lo que pasa hoy en día por evangelización no tiene nada que ver con ella:

La evangelización esta a menudo demasiado institucionalizada.
Con frecuencia demasiado atomizada.
Demasiado fosilizada.
Excesivamente clericalizada.
En algunos círculos demasiado secularizado.

Por el otro extremo reconocemos un cristianismo pasteurizado.

Lo que es la Evangelización:

Tres definiciones de evangelización que nos pueden ayudar.

La primera es una palabra: Rebosura

La segunda es una frase atribuida a C.H. Spurgeon: “Es un mendigo diciéndole a otro donde conseguir pan”.

La tercera es la definición del inglés Wiliam Temple: Evangelizar es presentar de tal manera a Jesucristo en el poder del Espiritu Santo que los hombres lleguen a poner su confianza en Dios por medio de él, a aceptarle como su Salvador y a servirle como a su Rey en la comunión de la iglesia.
Esta definición, si la aceptamos dice cosas muy importantes en cuanto a la evangelización.
Evangelización no es lo mismo que misión.
Son las buenas nuevas acerca de Jesús.
Se centra en Dios Padre.
Es algo que depende por entero, para su eficacia, del Espíritu Santo.
Evangelizar significa incorporar a la iglesia, el Cuerpo de Cristo.
La evangelización exige una decisión.
La evangelización desemboca en el discipulado.

1

¿Por qué preocuparnos de la evangelización?

El amor de Dios.
El mandamiento de Jesús.
El don del Espíritu Santo.
El climax de la historia.
La responsabilidad de la Iglesia.
El privilegio de los cristianos.
La necesidad del género humano.
El gozo de la misión.

¿Por qué no evangelizamos?

No creemos que debamos hacerlo.
Muchas veces no se tiene una fe de primera mano.
No estamos seguros de nuestra propia situación.
Durante gran parte de nuestro tiempo no vivimos muy cerca de él.
Guardamos silencio porque hacer cualquier otra cosa resultaría muy costoso.
Por miedo.
Por nuestra ignorancia.
Por el aislamiento cultural en que viven muchos cristianos.
No vemos la necesidad de evangelizar a nuestros amigos.

Responsabilidad individual de evangelizar.

¿Por qué no evangeliza el creyente?

Factores Externos:

Falta de plan general, como iglesia.
Da la sensación de equipo. El hacerlo en equipo “fortalece”.
Metas generales de crecimiento. Un plan en que toda la iglesia este involucrada “esto da una mística”.
Canaliza el deseo personal de evangelizar.
Unos enseñan a otros.

Un ambiente desmotivante.
En las reuniones de la Iglesia.
No hay ministración. A través de la alabanza, la enseñanza, el compañerismo.

El punto es que cuando yo evangelizo, debo llevarlo a las reuniones (al nuevo creyente) de la iglesia, pero siestas no me motivan no voy a querer llevarlo.

Lo que ocurre.
¡Los miembros dejan de invitar!
El evangelismo “tela de araña” ¡se termina!

Falta de un método que facilite el compartir el evangelio al creyente los primeros días.
Las rueditas de la bicicleta ayudan al inexperto.
La importancia de ser equipo.

Falta de un modelo real.
Que nos desafíe y anime (Filip. 1:12,14).
El capitán va adelante del ejercito.
El pastor debe de ir de los miembros,
El pastor nunca debe de dejar de salir a evangelizar con su iglesia.

Por un mal entendido.
No tengo el don.
Mi ministerio es otro.

El evangelizar es una responsabilidad general, de todos.

Falta de restauración personal. Que limpie su vida, antes de iniciar el evangelismo en forma.
¿Quién quiere ayudar a otros? si esta ocupado con sus propios problemas.
¿Quién quiere ayudar a otros? si no ha logrado salir de sus propios problemas.
Conversión – Restauración – Servicio.

Factores internos:

Falta de conocimiento doctrinal (1ª Pedro 3:15) inseguridad de no poder contestar las preguntas y objeciones que surjan en medio de la presentación

Por comodidad .No quiere adquirir compromiso de cuidar a nadie (1ª Tes. 2:17) de que sirve uno que solo ”evangeliza” y no continua y termina lo que comienza es decir:

Evangelizar – Establecerlo -Edificarlo- Enviarlo

Falta de plan personal.
Metas personales Devocionales – Memorización – Evangelizar

Falta de llenura del Espíritu Santo Hch.4:8,; 4:31
Pedro el cobarde, se puso en pie en medio de un ambiente hostil y predico a Cristo.
La iglesia predicaba con denuedo (valor, coraje).
Falta de convicción.
Sobre la condición perdida del mundo (Rom. 1:14).
Los leprosos (2ª Reyes. 7:3).
Sobre la efectividad de Cristo, en nuestra experiencia personal (Rom. 1:16).
¿Cristo resulta?.
Es Cristo efectivo? me ha cambiado a mi.
Por temor natural (Hec. 18:9,11).

Siempre tendremos el temor al rechazo, a la burla, al menosprecio, ¡Pero tenemos que sobreponernos!

Por mundanalidad 1 Jn. 2:15
En que pensamos?
Donde este nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón.
Siempre terminamos actuando en base a lo que pensamos.
“Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra” (Hec. 18:5)

2

Plan supremo de evangelización.

10 principios claros para una excelente evangelización, siguiendo los pasos de Cristo.
1. El maestro y su plan (Yo soy el camino. Juan 14:6)

A la función le sigue la forma
Cristo ejemplo perfecto
Su propósito fue claro
Se propuso triunfar
Su plan merece cuidadoso examen

2. Selección (Escogió a doce de ellos Luc. 6:13)
Hombres fueron su método
Hombres ansiosos de aprender
Concentración de unos pocos
No descuidar al pueblo
Entusiasmo de las multitudes
Pocos parecieron entender
Su estrategia

3. Asociación ( He aquí yo estoy con vosotros todos los días. Mt. 28:20)

Permaneció con ellos
Mas íntimos hacia el final
Ministró a las masas
Lleva tiempo
La iglesia como intimidad constante

4. Consagración (Llevad mi yugo sobre vosotros. Mt. 11:29)
Exigió obediencia
El camino de la cruz
Calcular el costo
Pocos quisieron pagar el precio
Obedecer es aprender
La prueba del amor
Jesús lo demuestra

5. Comunicación ( Recibid el Espíritu Santo. Juan 20:22 )
Se entregó a sí mismo
El apremio de evangelizar
Su santificación
Credenciales del ministerio
La obra del Espíritu Santo
El secreto de la vida victoriosa

6. Demostración ( Ejemplo os he dado Juan 13:15 )
Les mostró como vivir
La práctica de orar
Uso de la Escritura
Sobre todo ganar almas
Enseñar con naturalidad

7. Delegación ( Os haré pescadores de hombres. Mr. 4:19 )
Les asignó trabajo
Primera misión evangelizadora de los doce
Instrucciones breves
Seguir su método
Esperar inconvenientes
Evangelio que divide
Uno con Cristo

8. Supervisión ( ¿ No entendéis ni comprendéis ? Mr. 8:17 )
Los vigiló sin cesar
Repaso y aplicación constate
Tener visión clara

9. Reproducción ( Os he puesto para que vayáis y llevéis fruto. Jn. 15:16 )

Esperaba que reprodujeran
Triunfo por medio del testimonio
La gran comisión
Orar por los segadores
La iglesia lo demuestra
Fracaso de los caminos fáciles

10.  El maestro y su plan ( Yo soy el alfa y la omega. Ap. 1:8 )

La vida tiene un plan
Los métodos variarán
Permanecer juntos
Darles tiempo
Reuniones de grupo
Esperar algo de ellos
Mantenerlos en movimiento
Ayudarles a llevar la carga
Dejarlos a su propia iniciativa
Sobre todo experiencia espiritual
El precio del triunfo es elevado
¿ Es esta nuestra visión ?

3

¿Qué le sucede a la gente que nunca tienen oportunidad de oír acerca de Jesús?

File-Audio-icon

¿Cómo puedo evangelizar a mis amigos y familiares sin ofenderlos o alejarlos?
File-Audio-icon

¿Cuál es la mejor manera de evangelizar a alguien que está en una secta o en una religión falsa?
File-Audio-icon

Pregunta: “¿Cómo puedo ser un testigo eficaz de Cristo en un mundo perdido?”

Respuesta: Un “testigo” es alguien que da testimonio de un hecho, así que para poder ser un testigo eficaz de Cristo, uno debe tener conocimiento de Él de primera mano. Juan el apóstol habla de esto en 1 Juan 1:1-3, cuando dice: “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida.” Hoy en día, nosotros quienes hemos experimentado la nueva vida en Cristo damos cuenta de Su amor y perdón, tanto verbalmente, como en la forma en que llevamos nuestras vidas. Esto es ser un testigo. Para ser eficaces en nuestro testimonio, debemos recordar varias cosas básicas:

1) El TEMA de nuestro testimonio es Jesucristo. Pablo definió el evangelio como la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo (1 Corintios 15:1-4). Si nosotros no estamos explicando el sacrificio de Cristo, entonces realmente no estamos compartiendo el Evangelio. (Véase también 1 Corintios 2:2 y Romanos 10:9-10.) Una parte importante de este tema es el hecho de que Jesucristo es el único camino de salvación, no sólo una de muchas maneras. “Jesús le dijo, ‘Yo soy el camino, y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.’”(Juan 14:6, énfasis añadido).

2) El PODER de nuestro testimonio es el Espíritu Santo. Es el Espíritu quien transforma una vida (Tito 3:5), y una vida transformada es evidente a todos. Al testificar, deberíamos pasar mucho tiempo en oración, apropiándonos del poder del Espíritu para que nos ayuda permitir que la luz brille de tal manera que otros reconozcan el poder de Dios en nosotros (Mateo 5:16).

3) La VALIDEZ de nuestro testimonio aparecerá en cómo llevamos nuestras vidas. Filipenses 2:15 establece esta meta para nosotros: “para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo.” El testigo cristiano eficaz vivirá su vida irreprochablemente en el poder del Espíritu Santo, cuyo fruto exhibimos cuando permanecemos en Cristo (Juan 15:1-8; Gálatas 5:22-23).

Tal vez lo más importante, debemos ser lo suficientemente familiarizados con las Escrituras para ser capaces de forma precisa y coherente presentar el evangelio a los demás. “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.” (1 Pedro 3:15). Siempre estando preparados significa un estudio diligente de la Biblia, la memorización de las Escrituras y orando por oportunidades dadas por Dios Mismo de compartir con aquellos cuyos corazones han sido preparados por el Señor para escuchar Su mensaje de salvación.

5

Pregunta: “¿Deben tratar los cristianos de evangelizar a los ateos?”

Respuesta: Como cristianos que conocen el amor de Dios y tienen la seguridad de una eternidad en el cielo, es difícil entender porqué alguien querría ser ateo. Pero cuando nos damos cuenta de la naturaleza del pecado y su fuerte influencia en la mente y el corazón, comenzamos a entender de donde provienen los ateos. Bíblicamente, no hay tal cosa como un ateo. El Salmo 19:1-2 nos dice que los cielos declaran la gloria de Dios. Vemos su poder creativo en todas las cosas que ha hecho. Romanos 1:19-20 sigue esta misma idea, diciéndonos que lo que puede conocerse acerca de Dios, se hace plenamente visible por medio de la creación, y que cualquiera que niegue esto “detienen con injusticia la verdad” (v.18). El Salmo 14:1 y 53:1 declaran que aquel que niega la existencia de Dios es una persona “necia” sin moralidad. Así que el ateo tiene falta de moralidad lo que le conduce a rechazar el creer en Dios. Entonces, ¿qué es lo que causa que alguien niegue a Dios?

El objetivo principal de aquellos que están bajo la influencia de la naturaleza pecaminosa, es hacerse un dios de sí mismos, para tener un control completo sobre su vida, o al menos eso piensan. Entonces llega la religión con sus obligaciones, juicios y restricciones, mientras que los ateos presumen definir sus propios propósitos y moralidad. Ellos no quieren sujetarse a Dios porque su corazón está en “enemistad contra Dios;” y no desean sujetarse a su ley. De hecho, son incapaces de hacerlo, porque su pecado los ha cegado a la verdad (Romanos 8:6-7). Esto es por lo que los ateos pasan la mayor parte de su tiempo quejándose y discutiendo no sobre los textos de pruebas bíblicos, sino sobre los “hacer y no hacer.” Su naturaleza rebelde detesta los mandamientos de Dios. Ellos sencillamente odian la idea de que algo –o Alguien – pudiera tener control sobre ellos. Lo que no saben es que el mismo Satanás los controla, los ciega, y prepara sus almas para el infierno.

En cuanto a la evangelización de los ateos, no debemos retener el Evangelio de alguien, solo porque él o ella afirman ser un ateo. No olvidemos que un ateo está tan perdido como un musulmán, un hinduista, o un budista. Dios ciertamente quiere que proclamemos el Evangelio (Mateo 28:19) y defendamos las verdades de su Palabra (Romanos 1:16). Por otra parte, no estamos obligados a perder nuestro tiempo tratando de convencer a quienes no quieran escuchar. De hecho, se nos advierte que no invirtamos un esfuerzo excesivo en aquellos que claramente no están interesados en una conversación honesta (Mateo 7:6). Jesús les dijo a los apóstoles que fueran a predicar al mundo, pero Él no esperaba que ellos se quedaran en algún lugar, hasta que la última persona fuera convertida (Mateo 10:14).

Tal vez la mejor táctica es darle a cada persona el beneficio de la duda, al menos al principio. Cada pregunta, respondida honesta y sinceramente, le da a esa persona una oportunidad de escuchar el Evangelio. Pero si esa persona solamente discute, siendo hostil o no escucha, probablemente es tiempo de ir a otra parte. Algunas personas están total y absolutamente endurecidas como para oír el Evangelio (Proverbios 29:1). Pueden ser racionales o irracionales, pero hay razones bíblicas para creer que algunas personas son voluntariamente inmunes a la influencia del Espíritu Santo (Génesis 6:3a). Cuando hemos hecho un esfuerzo de buena fe para hablar con alguien, y él o ella se muestran inaccesibles, entonces se nos ordena “sacudid el polvo” de nuestros zapatos (Lucas 9:5) e invertir nuestro tiempo hablando con aquellos que están espiritualmente más abiertos. Como en todas las cosas, la sabiduría de Dios es crucial. Dios ha prometido darnos sabiduría si se lo pedimos (Santiago 1:5), y debemos orar por ella y confiar en que Dios nos indique cómo y cuándo terminar el diálogo con un ateo hostil.

Preguntas acerca de la Apologética y Cosmovisión Cristiana: Click aquí

6

Algunas herramientas: 

hope-640-360

Guía para el Evangelismo: Click aquí

Sitios web:

Global Media Outreach: www.jesucristo2020.com

La Historia de La Promesa de Dios Para Todos: www.thehopeproject.com

Libros: Click aquí

Vídeos:

Para Evangelizar:

Esto es Evangelismo:

Plan De Salvación:

¿Cómo recibir a Cristo? (niños):

Reciba a Jesús:

Taller:

Conferencia: “Evangelización Amigable”: Click aquí

 

¡Invite a sus amigos a la Iglesia!

Recomendado:

Mi Testimonio: Click aquí
¿En quién creer, por qué creer y que hacer luego de creer?: Click aquí

Por: Sabino Larios

@JSabinoHL

www.jshl.es.tl

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s