Lo que pienso sobre la Homosexualidad

Lo que pienso sobre la Homosexualidad

Para empezar debo aclarar que como Cristiano, en busca siempre de ser una persona que sigue el ejemplo de Jesucristo, descarto la posibilidad de que seas Homosexual te lleve en el camino que el Señor Jesucristo deseara que  vivieses. Un Homosexuales un ser humano como yo, imperfecto, con luchas, que pierde y gana batallas. Por eso no se condena al Pecador, sino al Pecado.

Cuando nos enfocamos en condenar la Homosexualidad estamos ahuyentando a los Homosexuales a darle la espalda a Dios, cuando en vez de eso debemos mostrarles que Dios puede ayudarles a cambiar. Recuerda que hay alguien que siempre trata de hacer ver lo malo como bueno y lo bueno como malo, así funciona la obra de Satanás. El diseño de Dios es perfecto, no tratemos de creernos más sabios que Dios.

No me considero homofóbico, conozco, he conocido y hasta se me viene a la mente un primo que es homosexual, pero la verdad que como persona condene el mal, no quiere decir que voy yo a hacer mal para obrar contra el mal. Como Cristiano condeno el pecado, no al pecador, pues no puedo juzgar a personas por sus pecados, pues yo también puedo ser juzgado. Así que condenar un actitud no correcta, solo indica que eres correcto. Lee esto “¿Por qué son homofóbicos los cristianos?” Click aquí

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El nuestra región el machismo es evidente por lo tanto ser Homosexual puede ser una completa desgracia para un padre, una madre y la familia completa, pero ser Homosexual puede tener sus raíces en las vivencias que se van teniendo al formar nuestros hábitos, creencias, personalidad, así como cuando un niño nace y mientras va en desarrollo se entusiasma con la pelota, a medida que crece va desarrollando su capacidad de uso, su juego se va volviendo cada vez más profesional, al fin que si continua practicando podrá llegar a ser un futbolista profesional. Por eso creo que la formación de un hijo viene desde el hogar con la responsabilidad de sus padres en guiar por el buen camino a sus hijos.

Muchos jóvenes caen en vicios, y actividades amorales y negativas a la sociedad, por el simple hecho de curiosidad, probar algo nuevo. Algunos caen ahí por algún error o arrastrados por malas experiencias o influencias.

Recuerdo que mi maestra de Psicología en Bachillerato nos contaba la historia de un hombre a quien otros hombres habían abusado sexualmente de él, a tal grado que cuando él quiso tener relaciones sexuales con una mujer, su libido sexual no llego al punto de causar una penetración para el coito. Estos casos así, sin duda pueden ser muchos.

Personas que frustradas por alguna situación de su vida son doblegadas por el problema, los vicios entran en este mecanismo.

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Hablando científicamente en los artículos que te muestro a continuación, se muestra claramente que no hay comprobación científica de la zona de nuestro cerebro que muestre los hábitos homosexuales, o heterosexuales, se comprobó que aunque se trate con hormonas testosteronas a homosexuales no se genera una preferencia sexual, sino más bien solo más deseo sexual. Estos artículos nos indican que para que la Homosexualidad fuera genética, en casos de gemelos que se caracterizan por tener genes idénticos, las preferencias sexuales deberían ser las mismas, pero no es así.

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Hablando espiritualmente como te comparto en los textos siguientes, la perversión del hombre puede ser tan atroz como imaginación les permita su mente. Mientras más nos acostumbramos al pecado, más hondo siguen nuestras prácticas. Dios puede entregarnos a la perdición para que veamos lo miserable que es vivir en pecado.

En mi Iglesia hay un programa para ayudar a personas necesitadas, a ese programa han llegado personas Homosexuales, y ha habido conversiones de estas personas que deciden dejar la Homosexualidad.
Y hay sin fin de casos similares, y hay organizaciones Cristianas que ofrecen ayuda para este tipo de problemas.

Sigo creyendo que la Homosexualidad es una práctica adquirida y no una preferencia inherente en la naturaleza humana. Nuestro sexo lo determina nuestro órgano reproductor, si tienes pene eres hecho para ser hombre y si tienes vagina eres hecha para ser mujer. Hombre y Mujer Dios los creo para que se complementaran. Así que no hay duda. Aunque existen casos reales de personas que nacen con sexo indefinido (ya habrás escuchado la palabra hermafrodita), porque sus órganos no se formaron bien en el vientre de la madre, este puede ser el caso de que el pene no se haya desarrollado bien y el resultado sea más parecido a un órgano similar a la vagina, pero el hombre tiene deseos masculinos y no femeninos, es hombre sin duda. Otro caso es que una persona nazca con vientre, deseos femeninos, pero no tenga desarrollada una vagina, sino más bien un órgano similar al pene. En este caso tampoco es Homosexualidad, es una mujer. Este ya es otro asunto, pero también pueden sacarlo a colaciona los “defensores” de la Homosexualidad.

¿Un homosexual nace o se hace?

Para el doctor en Fisiología José Alonso Fernández Guasti,investigador del Departamento de Farmacobiología del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav de México) del Instituto Politécnico Nacional (IPN México), existen diferentes causas que determinan la conducta sexual de las personas aunque, precisa, todas ellas residen, como cualquiera otra conducta, en el sistema nervioso central.
En videoentrevista divulgada por el Cinvestav, el especialista desmenuza las diferentes causas que se han estudiado para entender la homosexualidad, y aclara que ha sido más estudiada en los hombres que en las mujeres, debido probablemente a una cuestión cultural.

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De entrada, advierte que debido a que la conducta sexual reside en el sistema nervioso central, las bases de la homosexualidad deben buscarse también en el sistema nervioso central.
Aunque explica que existe una división académica entre las causas posibles, ya que existe la parte social-cultural y la parte biológica, se muestra abierto y apunta que es más una cuestión que mezcla ambas, por lo que no se pueden encontrar las causas en una razón específica.
Sin embargo, ofrece la visión que desde su perspectiva científica le han dejado los varios años de experiencia en investigación acumulados por él.

Explica lo que quizá, al final, no tenga hasta ahora explicación irrefutable.
“La idea de que la conducta sexual reside en lasgónadas tiene mucho sustento, porque la castración inhibe la expresión de la conducta sexual, sobre todo en varones.”
Y profundiza: “La importante interacción de las hormonas que producen los testículos y que llegan al sistema nervioso central son la base frenológica decimonónica. Los testículos sí producen algo muy importante que induce la conducta sexual, que es la testosterona, a través de vías metabólicas”.
Pero enseguida matiza, aclara: “Los niveles de producción de hormonas no tienen que ver con la conducta homosexual. Descubrimientos de mediados del siglo pasado sobre el papel de las hormonas en la regulación de la conducta sexual demostraron que los niveles hormonales entre individuos homosexuales y heterosexuales no afecta; es decir, los individuos homosexuales tienen niveles de testosterona idénticos a aquellos que tienen los individuos heterosexuales.

Y la administración de hormonas como terapia, tratando de revertir la homosexualidad o de cambiar la orientación sexual, solamente aumenta el deseo sexual, pero no revierte la orientación sexual; es decir, un individuo no cambia de ser homosexual a heterosexual por la administración de testosterona, sino simplemente aumenta su libido, como ocurre en un individuo heterosexual.”
Reconoce que este descubrimiento echó por tierra parcialmente la idea endócrina de la homosexualidad, sobre todo en individuos adultos, e invitó a los investigadores a pensar en otras posibles causas de la homosexualidad.

También admite que “en el sistema nervioso central no sabemos en dónde reside la heterosexualidad, y en la medida en que no lo sabemos, tampoco sabemos dónde reside la homosexualidad”.
Así que, expone, hay varias causas para explicar la orientación homosexual, sobre todo masculina. Dice que existen tres grandes líneas:

1. PSICOANALÍTICA, que postula que el origen de la homosexualidad se debe al no rompimiento de un vínculo natural entre un individuo y su madre. Sin embargo, aclara, esta teoría ha recibido muchas críticas, a pesar de que “la mayoría de la gente cree que hay una responsabilidad paterna y/o materna en que un hijo sea homosexual”.
2. SOCIOLÓGICA. Toda conducta sexual es aprendida. El individuo nace con un cerebro de “tabularrasa” y se puede escribir en esa tabularrasa la sexualidad de un individuo y se va forjando a partir del nacimiento. Sin embargo, comenta que algunos experimentos también han socavado la credibilidad de esta teoría.
3. TEORÍAS BIOLÓGICAS.
a. Genética. Es claro que la mayoría de los individuos homosexuales masculinos, dice tiene familiares homosexuales masculinos. A través de la madre parecen heredarse genes que contribuyen al desarrollo de la homosexualidad, apunta el investigador.
b. Orden fraternal. Se ha encontrado que los individuos homosexuales tienen más hermanos varones mayores y esto podría desarrollar la homosexualidad.
c. Origen endócrino. Si bien no hay diferencias en niveles de hormonas en individuos homosexuales cuando adultos, comparados con heterosexuales, “sí pensamos que las hormonas, en su actividad organizacional del cerebro, pueden influir en el desarrollo de un cerebro homosexual”, señala.

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A final de cuentas, acepta, “los biólogos aceptamos que hay participación social y psicológica en el desarrollo de la sexualidad. Las tres contribuyen a la expresión de la sexualidad. Si la entendemos (la sexualidad) de una manera más completa, escuchando todas las posibles causas, tendremos una visión más realista de qué es lo que subyace en la sexualidad humana”.

Es decir, es una condición que mezcla la parte social-cultural y la biológica, “por lo que no podemos encontrar las causas en una razón específica y se vuelve complicado decir si se nace o se hace” un individuo homosexual, concluye el especialista.

Fuente: Click aquí

Lee este otro artículo: El mito del gen homosexual: ¿se nace gay o es un comportamiento adquirido?
Dos estudios de expertos científicos sobre gemelos idénticos muestran que “nadie nace gay”, como afirma el responsable de uno de ellos. Además, el otro informe subraya que “los ex gays superan en número a los gays actuales”.

Para leer: Click aquí

Lee este otro artículo: Nadie nace gay y se puede cambiar, dice experto psicoterapeuta y exhomosexual.

El psicoterapeuta estadounidense Richard Cohen, quien señaló que tuvo una vida homosexual en el pasado, aseguró que “las personas no nacen con atracción por el mismo sexo (AMS) y, por lo tanto, pueden cambiar”.

Para leer: Click aquí

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Luego de que hayas analizado esos estudios te recomiendo estudiar también tu corazón.
Si deseas se libre de la Homosexualidad o cualquier otro problema ya que se que los problemas sexuales son los más vergonzosos (yo lucho con la Masturbación y Pornografía) te recomiendo, aparte de buscar ayuda con un Líder Cristiano maduro en la fe (como lo hago yo con mi Pastor Mentor), estas otras herramientas:

Exodus Latinoamerica: Click aquí

Página de Exodus Latinoamérica, organización cristiana dedicada a proveer herramientas para comunicar efectivamente el mensaje de liberación de la homosexualidad a través del poder transformador de Jesucristo. Este portal contiene una lista de ministerios afiliados en Latinoamérica.

Puerta de Esperanza – Setting Captives Free Ministries: Click aquí

Curso Bíblico interactivo en línea de 60 días para ayudar a aquellos que luchan con un estilo de vida homosexual o tienen problemas de identidad sexual.

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“¿Cómo puedo saber si algo es un pecado?”

Hay dos puntos incluidos en esta pregunta. (1) Hay cosas que la Biblia menciona y declara específicamente que son pecado. Ejemplos de estas listas se encuentra en: Proverbios 6:16-19; Gálatas 5:19-21; 1 Corintios 6:9-10. No puede haber duda de que las Escrituras presentan estas actividades como pecaminosas, cosas que Dios no aprueba. Homicidio, adulterio, mentira, robo, etc. –indudablemente la Biblia presenta tales cosas como pecados. (2) El punto más difícil es determinar lo que es pecado en áreas en las que la Biblia no lo señala específicamente. Cuando la Biblia no cubre un tema determinado, tenemos algunos principios generales en Su Palabra para guiarnos.

(a) Cuando no existe una referencia específica en las Escrituras es bueno preguntar, no si cierta cosa está mal, sino más bien si es valorada como buena. La Biblia dice, por ejemplo, “redimir el tiempo” (Colosenses 4:5). Nuestros pocos días aquí en la tierra son tan cortos y preciosos en relación con la eternidad, que nunca debemos desperdiciar el tiempo en cosas egoístas, sino usarlo sólo en lo que “sea bueno para la necesaria edificación” (Efesios 4:29).

(b) Una buena prueba, es determinar si podemos honestamente y con buena conciencia, pedirle a Dios que bendiga y utilice esa actividad en particular para Sus propios buenos propósitos. “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31). Si existe duda en que complazca o no a Dios, entonces lo mejor es dejarlo. “….todo lo que no proviene de fe, es pecado.” (Romanos 14:23).

(c) Debemos recordar que nuestros cuerpos, así como nuestras almas, han sido redimidos y le pertenecen a Dios. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu los cuales son de Dios.” (1 Corintios 6:19-20). Esta gran verdad debe ser un verdadero soporte para todo lo que hagamos o dónde vayamos con nuestros cuerpos.

(d) Debemos evaluar nuestras acciones no sólo en relación a Dios, sino también en relación a su efecto en nuestra familia, nuestros amigos y otra gente en general. Aunque alguna cosa en particular no pueda lastimarnos personalmente, si tiene influencias o efectos dañinos para alguien más, está mal. “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.” “Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.” (Romanos 14:21; 15:1).

(e) Finalmente recuerda, que Jesucristo es nuestro Señor y Salvador, y no debemos permitir ninguna otra cosa tenga prioridad por encima de nuestra conformidad a Su voluntad. Tampoco debemos permitir que ningún hábito o recreación ejerzan un excesivo control sobre nuestras vidas – Cristo solo tiene la autoridad. “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar por ninguna.” (1 Corintios 6:12) “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él” (Colosenses 3:17).

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“¿Cómo afecta a otros mi pecado personal, privado?”

Si tú viviste aislado en una isla en medio del mar, entonces tal vez tu pecado privado no afectaría a nadie más que a ti mismo. Sin embargo, dado que el principio aceptado es “ningún hombre es una isla”, hay una buena probabilidad de que tienes una familia o a los menos amigos y conocidos que entran en contacto contigo sobre una base continua. Todos ellos se verán afectados de alguna manera por el pecado porque el pecado tiene consecuencias (Romanos 6:23). Es un principio que sigue el patrón establecido en la creación. Todo lo creado tiene una semilla de la cual se propaga después de su ‘tipo’ (Génesis 1:11,21,25). En otras palabras, no sembramos maíz y esperamos una cosecha de remolacha. No puedes “sembrar” pecado — incluso en privado — y no esperar segar una cosecha de consecuencias. Y las consecuencias tienen una manera de desbordar a todos y a cualquiera que entra en contacto con nosotros por otro principio llamado ‘la asociación’. Esto significa que los que te rodean pueden ser bendecidos o dañados por asociación contigo, y las decisiones y acciones que haces, tanto en privado como en público.

Uno sólo necesita mirar los recientes escándalos involucrando a famosos líderes evangélicos para ver los efectos en otros de pecados “privados”. Una vez que se descubren — y la Biblia nos dice, “vuestro pecado os alcanzará” (Números 32:23) — las familias, los amigos, las congregaciones y la comunidad cristiana en general serán dañados. Peor aún, se dañará la causa de Cristo cuando los incrédulos se burlan y se mofan de nosotros y blasfeman el nombre de nuestro Señor. Puede parecer que la gente peque sin consecuencias visibles, pero lo que hoy es un secreto, algún día se hará manifiesta. “Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz.” (Lucas 8:17). ¿Puedes decir honestamente que no hay nadie que pueda ser afectado por tus pecados secretos si se supiera de ellos?

El pecado que es mantenido en secreto produce culpa, y la culpa tiene una manera de cambiarnos. Otros ven esos cambios y se ven afectados por ellos. Quizás un cónyuge, por ejemplo, no está consciente de la adicción de su marido a la pornografía, pero su adicción conduce a un secretismo culpable y un cambio de actitud hacia ella como su pareja sexual. Ella percibe ese cambio y se especula con la posible causa — él me encuentra poco atractiva, él ya no la ama, o está teniendo una aventura. Mientras que ninguna de estas cosas es cierta, las consecuencias de su pecado “privado” son potencialmente devastadoras para ella, su matrimonio y su familia, aunque nunca se descubrió el secreto de él.

Aquí es otro principio a considerar. “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público… para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”(Mateo 6:6, 18). Cuando razonamos de las Escrituras, somos capaces de ver aquí un principio que puede ser aplicado tanto positiva como negativamente. Lo que hacemos en secreto, Dios recompensará abiertamente. Si oramos y ayunamos como para el Señor, somos recompensados. Así, es lógico pensar que si pecamos en secreto, nosotros debemos también ser “recompensados” abiertamente para esa acción. En cualquier caso, Dios ve y sabe acerca del pecado, ya sea público o privado, y no deja que ningún pecado quede impune.

La mayor consecuencia del pecado privado y personal es nuestra propia alma mortal. Ezequiel 18:4 dice que el alma que pecare morirá, y Romanos 6:23 nos dice que la paga del pecado es muerte. Esto habla de una persona que es un pecador natural y habitual, sin el beneficio de vida nueva. Para el renacido hijo de Dios — quien ha aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador — hay una norma de conducta, tanto en privado como en público: “En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.” (1 Corintios 10:31). Un hijo de Dios nacido de nuevo tiene un deseo de vivir para glorificar a Dios, y aunque hay momentos cuando podemos y de hecho fallamos, Dios ha hecho provisión para que estemos en comunión con Él. Ha prometido que, “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).

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“¿Qué dice la Biblia acerca de la homosexualidad?”

La Biblia, consistentemente nos dice que la actividad homosexual es pecado (Génesis 19:1-13; Levítico 18:22; Romanos 1:26-27; 1ª Corintios 6:9). Romanos 1:26-27 enseña específicamente, que la homosexualidad es el resultado de negar y desobedecer a Dios. La Biblia dice que cuando una persona continúa en pecado e incredulidad, Dios “lo entrega” aún al pecado más malvado y depravado, a fin de mostrarle lo inútil y desesperado de la vida, al hallarse separado de Dios. 1ª Corintios 6:9 proclama que los “transgresores” homosexuales no heredarán el reino de Dios.

Dios no crea una persona con deseos homosexuales. Dice la Biblia, que una persona se vuelve un homosexual a causa del pecado (Romanos 1:24-27), y definitivamente a causa de su propia elección. Una persona puede haber nacido con una gran susceptibilidad hacia la homosexualidad, al igual que hay gente que ha nacido con una tendencia a la violencia y otros pecados. Eso no la disculpa de escoger pecar al ceder a sus deseos pecaminosos. ¿Si una persona nació con una gran susceptibilidad hacia el enojo/cólera, le da derecho a sucumbir a aquellos deseos? ¡Por supuesto que no! Es igual con la homosexualidad.

Sin embargo, la Biblia no describe la homosexualidad como un “pecado” mayor que cualquier otro. Todo pecado es ofensivo hacia Dios. La homosexualidad es justamente uno de los muchos temas listados en 1ª Corintios 6:9-10 que van a dejar a la persona fuera del reino de Dios. De acuerdo con la Biblia, el perdón de Dios está disponible tanto para un homosexual, como para un adúltero, un adorador de ídolos, un asesino, un ladrón, etc. Dios también promete dar a todos aquellos que crean en Jesucristo para su salvación, la fuerza para la victoria sobre el pecado, incluyendo la homosexualidad. (1ª Corintios 6:11; 2ª Corintios 5:17).

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“¿Es posible ser un cristiano gay?”

“¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.” (1 Corintios 6:9-10). Hay una tendencia a declarar la homosexualidad como el peor de todos los pecados. Mientras que es innegable, bíblicamente hablando, que la homosexualidad es inmoral y es antinatural (Romanos 1:26-27), en ningún sentido la Biblia describe la homosexualidad como un pecado imperdonable. Ni enseña la Biblia que la homosexualidad es un pecado contra el cual los cristianos nunca tendrán que luchar.

Quizás esta es la frase clave en cuanto a si es posible ser un cristiano gay: “luchar contra.” Es posible para un cristiano luchar con tentaciones homosexuales. Muchos homosexuales que se hacen cristianos tienen luchas en curso con sentimientos y deseos homosexuales. Algunos hombres y mujeres fuertemente heterosexuales han experimentado una “chispa” del interés homosexual en algún punto en sus vidas. Si estos deseos y tentaciones existen, no determina si una persona es un cristiano. La Biblia está clara que ningún cristiano es libre de pecado (1 Juan 1:8,10). Mientras el pecado específico o la tentación varía de un cristiano al otro, todos los cristianos tienen luchas con el pecado, y todos los cristianos a veces fallan en aquellas luchas (1 Corintios 10:13).

Lo que distingue la vida de un cristiano de la vida de un no cristiano es la lucha contra el pecado. La vida cristiana es un proceso progresivo de vencer las “obras de la carne” (Gálatas 5:19-21) y permitir que el Espíritu de Dios produzca el “fruto del Espíritu” (Gálatas 5:22-23). Sí, los cristianos pecan, a veces horriblemente. Tristemente, a veces los cristianos son indistinguibles de los no cristianos. Sin embargo, un cristiano verdadero siempre se arrepentirá, siempre volverá finalmente a Dios, y siempre reanudará la lucha contra el pecado. Pero la Biblia no apoya la idea que una persona que continua e impenitentemente toma parte en el pecado en efecto puede ser un cristiano. En 1 Corintios 6:11 leemos, “Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.”

1 Corintios 6:9-10 pone una lista de pecados que, de ser practicados continuamente, identifican a una persona como no redimida — el no ser un cristiano. A menudo, la homosexualidad es señalada de esta lista. Si una persona lucha con tentaciones homosexuales, se supone que esa persona no es salva. Si una persona realmente toma parte en actos homosexuales, se piensa definitivamente que esa persona no es salva. Sin embargo, las mismas asunciones no se hacen, al menos no con el mismo énfasis, en cuanto a otros pecados en la lista: fornicación (sexo prematrimonial), idolatría, adulterio, robo, codicia, alcoholismo, difamación y engaño. Es inconsecuente, por ejemplo, declarar a los culpables del sexo prematrimonial como “cristianos desobedientes,” y al mismo tiempo declarar a los homosexuales definitivamente no cristianos.

¿Es posible ser un cristiano gay? Si la frase “cristiano gay” se refiere a una persona que lucha contra las tentaciones y deseos homosexuales – sí, un “cristiano gay” es posible. Sin embargo, el calificativo de “cristiano gay” no es adecuado para una persona de estas características, ya que él/ella no quiere ser gay, y lucha contra las tentaciones. Una persona no es un “cristiano gay”, sino simplemente un cristiano que lucha con este pecado, al igual que hay cristianos que luchan con la fornicación, la mentira y el robo. Si la frase “cristiano gay” se refiere a una persona que activa, perpetua, e impenitentemente lleva un estilo de vida homosexual – no, no es posible para tal persona realmente ser un cristiano.

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“¿Cómo puedo vencer el pecado en mi vida cristiana?”

La Biblia habla de los recursos que tenemos para vencer nuestra pecaminosidad:

(1) El Espíritu Santo – El Espíritu Santo es un don que Dios nos ha dado (a Su iglesia) para ser victoriosos en el vivir cristiano. En Gálatas 5:16-25, Dios hace un contraste entre las acciones de la carne y el fruto del Espíritu. En ese pasaje, somos llamados a caminar en el Espíritu. Todos los creyentes ya poseen el Espíritu Santo, pero este pasaje nos dice que necesitamos caminar en el Espíritu, dejando bajo Su control nuestra voluntad. Esto significa que deberíamos llevar a la práctica lo que el Espíritu Santo nos induce a hacer en nuestras vidas, en lugar de seguir los deseos de la carne.

La diferencia que el Espíritu Santo puede hacer en la vida del creyente se demuestra en la vida de Pedro, quien antes de ser lleno del Espíritu Santo, negó a Jesús tres veces, habiendo dicho antes que seguiría a Cristo hasta la muerte. Una vez lleno del Espíritu, Pedro habló del Salvador a los judíos en Pentecostés de manera fuerte y abierta.

Uno camina en el Espíritu tratando de no bloquear lo que él mismo nos induce a hacer (“sin apagar al Espíritu” como dice en 1ª Tesalonicenses 5:19) y buscar más bien, ser lleno del Espíritu (Efesios 5:18-21). ¿Cómo se llena uno del Espíritu Santo? Primero, es elección de Dios igual que lo era en el Antiguo Testamento. Dios elegía a individuos específicos en el Antiguo Testamento para llenar a estos individuos que él escogía para llevar a cabo una obra que él los quería hacer (Génesis 41:38; Éxodo 31:3; Números 24:2; 1ª Samuel 10:10; etc.) En Efesios 5:18-21 y Colosenses 3:16, hay evidencia de que Dios escoge llenar a aquellos que se están llenando de la Palabra de Dios. De manera que eso nos lleva a nuestro siguiente recurso.

(2) La Palabra de Dios, la Biblia – 2ª Timoteo 3:16-17 dice que Dios nos ha dado Su Palabra para equiparnos para cada buena obra. Esto nos enseña cómo vivir y qué creer, nos revela cuando hemos escogido senderos erróneos, nos ayuda a regresar al sendero correcto, y nos ayuda a permanecer en ese sendero. Como nos comparte Hebreos 4:12, la Palabra es viva y eficaz, y capaz de penetrar en nuestros corazones, para arrancar los problemas más profundos que humanamente hablando no se pueden vencer. El salmista habla acerca de este poder que puede cambiar vidas en Salmos 119:9, 11, 105 y otros versículos. A Josué se le dijo que la clave del éxito para vencer a sus enemigos (una analogía para nuestra batalla espiritual) no era olvidar este recurso, sino más bien meditar en la Palabra día y noche, de manera que pudiera cumplirlo. Él lo hizo, aún cuando lo que Dios le ordenó no tenía sentido militar, y esta fue la clave para su victoria en Su lucha por obtener la Tierra Prometida.

Este comúnmente es un recurso que lo tratamos de manera trivial. Damos prueba de ello al llevar nuestras Biblias a la iglesia o leer el devocionario diario o un capítulo diario, pero fallamos en memorizarla, en meditar en ella, en buscar la aplicación para nuestras vidas, en confesar los pecados que nos revela, en adorar a Dios por los dones que revela habernos dado. A menudo nos volvemos, o anoréxicos o bulímicos cuando se trata de la Biblia. Al alimentarnos de la Palabra, aspiramos lo suficiente como para mantenernos vivos espiritualmente, pero lo hacemos solamente cuando vamos a la iglesia (pero nunca ingerimos lo suficiente para ser cristianos saludables y prósperos); o a menudo nos alimentamos, pero nunca meditamos el tiempo suficiente, como para obtener de ella una nutrición espiritual.

Si usted no ha hecho un hábito de estudiar la Palabra de Dios sobre una base diaria de una manera significativa, y de memorizarla mientras pasa a través de los pasajes que el Espíritu Santo deja grabado en su corazón, es importante que desde ya comience a hacer de ello un hábito. También le sugiero comenzar un diario (puede ser en el computador si usted puede tipiar más rápido que escribir) o en un cuaderno espiral, etc. Tenga como un hábito no dejar la Palabra de Dios hasta que haya escrito algo que lo beneficie. A menudo, yo anoto oraciones que hago a Dios, pidiéndole que me ayude a cambiar en las áreas en las que El también me ha pedido hacer. ¡La Biblia es la herramienta que utiliza el Espíritu en nuestras vidas y en las vidas de otros (Efesios 6:17), una parte indispensable y primordial de la armadura que Dios nos da, para pelear nuestras batallas espirituales (Efesios 6:12-18)!

(3) La oración – Este es otro recurso esencial que Dios ha dado. Nuevamente, este es un recurso que los cristianos mencionan pero no lo ponen en práctica, le dan un uso muy pobre. Tenemos reuniones de oración, tiempos de oración, etc., pero no encontramos el uso que le daba a ella la iglesia de la antigüedad, como puede ver en estos ejemplos en Hechos 3:1; 4:31; 6:6; 13:1-3, etc. Pablo repetidamente menciona cómo oró por aquellos a quienes ministró. Nosotros tampoco utilizamos de la manera correcta este gran recurso que está a nuestra disposición. Pero Dios nos ha dado promesas maravillosas concernientes a la oración (Mateo 7:7-11; Lucas 18:1-8; Juan 6:23-27; 1ª Juan 5:14-15, etc.). ¡Y nuevamente Pablo incluye esto, en su pasaje referente a cómo prepararse para la batalla espiritual (Efesios 6:18)!

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¿Cuán importante es esto? Al observar nuevamente a Pedro, se puede ver palabras de Cristo para él en el Huerto de Getsemaní antes de que lo negara. Ahí, mientras Jesús está orando, Pedro está durmiendo. Jesús lo despierta y dice, “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mateo 26:41). Usted, como Pedro, quiere hacer lo que es correcto, pero no encuentra la fortaleza. Necesitamos seguir la recomendación de Dios de mantenernos buscando, llamando, pidiendo… y El va a darnos la fortaleza que necesitamos (Mateo 7:7). Pero necesitamos no solamente mencionar, sino poner en práctica este recurso.

No estoy diciendo que la oración es mágica. No lo es. Dios es formidable. La oración es simplemente reconocer nuestras propias limitaciones, y el poder inagotable de Dios, y volvernos a El por esa fuerza, para hacer lo que EL quiere que hagamos (no lo que NOSOTROS queremos hacer) (1ª Juan 5:14-15).

(4) La Iglesia – Nuevamente, este último recurso es uno que tendemos a ignorar. Cuando Jesús envió a Sus discípulos, los envió de dos en dos (Mateo 10:1). Cuando leemos acerca de los viajes misioneros en el libro de los Hechos, vemos que no salía un misionero a la vez, sino en grupos de dos o más. Jesús dijo que donde están dos o tres congregados en Su nombre, allí está El en medio de ellos (Mateo 18:20). El nos manda a no dejar de congregarnos como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras (Hebreos 10:24-25). El nos manda confesar nuestras ofensas unos a otros (Santiago 5:16). En la literatura acertada del Antiguo Testamento, se nos dice que hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo (Proverbios 27:17) “Cordón de tres dobleces no se rompe pronto”. Hay fortaleza en el número (Eclesiastés 4:11-12).

Hay hermanos y hermanas en Cristo, que se comunican a través del teléfono o en persona, y comparten su caminar cristiano, sus luchas, sus problemas, etc., se comprometen a orar unos por otros, y son responsables de sostenerse unos a otros para aplicar la Palabra de Dios en sus relaciones, etc.

Algunas veces los cambios vienen rápidamente en unas áreas, y lentamente en otras. Pero Dios nos ha prometido, que mientras hacemos uso de sus recursos, El VA a producir cambios en nuestras vidas. ¡Persevere sabiendo que El es fiel a Sus promesas!

Otras Preguntas y Respuestas sobre El Pecado: Click aquí

Por: Sabino Larios

@JSabinoHL

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